OMAR ALBERTO BASTIA:

“EL DEPORTE DEBE CONTRIBUIR EN LA FORMACIÓN DEL CHICO”

Omar Alberto BastiaOmar Alberto Bastía brilló como futbolista en la década del ochenta en la primera división  de Gimnasia y Esgrima La Plata. Desde que dejó la práctica profesional del fútbol, se radicó en Villa Elvira y desde el año 1994 se considera “parte del barrio”.

Hoy con 38 años de edad, está al frente del proyecto deportivo del Club Almagro y vuelca toda su experiencia en inculcar a los chicos el amor al deporte, la camaradería y la responsabilidad en el estudio.

“Cuando tuve que abandonar el fútbol tuve que decidirlo y me costó muchísimo. Cuando un jugador deja de jugar profesionalmente, más cuando uno empezó de muy chico en esto y tiene el hábito de estar todo el día haciendo preparación física, concentraciones y todo lo que incluye la parte profesional del fútbol, es muy difícil dejarlo. A todo jugador le viene un bajón”.

Ahora disfruta la carrera de su hijo Nicolás que está jugando en Everton y en la pre novena de Gimnasia y trabaja para que muchos chicos del barrio se formen a través de la práctica deportiva.

UN IMPORTANTE PROYECTO PARA EL BARRIO

Como el viejo Club Almagro no contaba con actividad deportiva, Bastía se interesó en elaborar un proyecto que le presentó al presidente de la entidad Luis Lemoal. “Con Luis  nos conocemos de hace tiempo y un día en una charla le presenté un proyecto para que vea lo que yo podía hacer acá en el club en la parte deportiva y bueno, él me apoyó muchísimo en esto y largamos. Gracias a Dios tenemos muchos chicos haciendo deportes. Tenemos escuelita de básquet,  patín, fútbol, voley y otras disciplinas como Taek Won Do, Folklore...”

En la actualidad, sumando todas las disciplinas, asisten al club unos 120 chicos a hacer deportes. “Los chicos están muy contentos de estar acá porque cada profesor trata de hacer lo mejor para los chicos –nos señala Bastía-. Lo más importante de todo esto es que se trabaja con seriedad. Uno ya viene de haber sido profesional y ahora tengo en la escuelita de fútbol unos 60 chicos y cuento con el apoyo muy grande me lo dan los papás. El grupo humano que tenemos acá es muy importante y con ellos estamos llevando adelante al Club Almagro”.

FORMAR AL CHICO

La escuelita de fútbol del Club Almagro funciona los lunes y viernes de 18 a 19 horas para las categorías 89 y 90 y los martes se dividen de 18 a 19 las categorías 93 a 95 y de 19 a 20 horas la 91 y 92.  Es importante destacar que en la escuela de fútbol juegan todos los chicos, “acá juega el flaco, el gordo, el que le pega mal a la pelota,  el que le pega bien. Queremos que los chicos aprendan y que disfruten lo que hacen. Siempre tratamos de darle un premio al chico. Siempre hacemos partidos amistosos y entregamos un trofeo a los nenes. No competimos para ganar sino para hacer un lindo grupo. Ellos aprenden a jugar y a compartir con sus amigos”.

Esta importante tarea de formar al chico en la práctica de un deporte, hace que se alejen de la calle y por sobre todas las cosas que aprendan a asumir su responsabilidad como miembros de un grupo. “Pienso que uno que lo vivió, que estuvo siempre en el deporte sabe que cuando al chico lo sacás de hacer deporte tiene otras obligaciones que debe cumplir. Acá pasa lo mismo, hablamos con los papás cuando el nene anda flojo en el colegio o el nene tiene problemas de conducta en su casa. Todo se habla. Yo tengo mucho diálogo con los papás y eso los ayuda muchísimo porque salen de la calle y hacen a la par el estudio y el deporte. Entonces ellos tratan de exigirse en el estudio y en el deporte porque nosotros tenemos la pauta que lo hablamos bien al nene, pero si él no levanta, no juega los partiditos amistosos que tenemos. Es un apoyo más que tienen los papás sobre la parte del estudio”.

Tiene muchas metas más a cumplir en el futuro y sabe que se logran trabajando. “Ahora la más cercana que tenemos es que conseguimos un grupo de médicos que le van a hacer un chequeo médico completo a los chicos para tener una carpeta con todo el diagnóstico de los chicos. Hay odontólogos, traumatólogos, nutricionistas, hay de todo. Por un valor de ocho pesos el papá va a tener un estudio completo del crecimiento de su hijo, en la edad donde más lo tiene que apoyar”.