LUIS LE MOAL:

“Antes que político, soy un dirigente barrial”

Luis Le MoalNacido en Villa Elvira, Luis Le Moal participó activamente en la vida política e institucional de la comunidad. Fue Delegado desde el 10 de diciembre de 1983 hasta el 10 de diciembre del año 1987, desempeñándose luego como Concejal por la Unión Cívica Radical entre los años 1991 y 1995 y como Consejero Escolar entre los años 1995 y 1997.

“Antes que como político –nos comenta- soy un hombre que se ha dedicado siempre a estar en las instituciones de bien público, a concretar diferentes emprendimientos de alumbrado público, de agua corriente, de gas, de cloacas, y desde hace muchos años, desde el año 1973 soy presidente de un club deportivo que es Almagro de calle 80 entre 121 y 122”.

En la actualidad participa activamente en la Federación de Instituciones Culturales y Deportivas de la Ciudad de La Plata y es Secretario General de la Junta Comunal de Villa Elvira. Además colabora con la Pastoral Social de Villa Elvira en la Iglesia Cristo Rey “donde estamos evaluando diferentes proyectos, modestos, para que se concrete el crecimiento de nuestra querida localidad que es lo que siempre me ha preocupado”.

SU INFANCIA EN VILLA ELVIRA

“La familia de mi abuelo vivía en 117 entre 65 y 66 –recuerda Le Moal-. Ahí vivían mis abuelos con mis tíos y mi padre que se llamaba Alfredo Le Moal. Cuando yo nací en el año 1945, vivíamos en la calle 75 entre 121 y 122. Concurrí a la escuela primaria  Nº 15 José Manuel Estrada de 4 entre 62 y 63. Para ir tomaba el Flecha de Oro, la línea 20 –todavía no era 520- en la esquina de 75 y 122 porque antes paraba en todas las esquinas. Creo que mi mamá me acompañó dos o tres días, después fui siempre solo”.

En aquellos tiempos, la fisonomía del barrio era muy diferente a la actual: “En esa época en Villa Elvira eran todas las calles de tierra. La 122 era angosta como no hace mucho tiempo, con unas zanjas muy grandes a cada lado y después no había nada asfaltado. Ninguna calle estaba asfaltada. Recuerdo que había un profundo zanjón tipo como el Maldonado que venía por la calle 74, después tomaba la 75 y pasaba frente al Club Villa Elvira, cruzaba la 120 y tomaba la 76. Luego seguía en 77 y 122 y salía para Berisso. Todo eso fue canalizado por lo menos hace 40 años. Va por debajo de la calle 76. Es una muy buena obra, bien canalizada. Está hecho como se hacían las cosas antes, para que duren para siempre. Recuerdo que de pibe íbamos a ver las obras y sería todo el ancho de la calle 76. Debe tener unos 10 metros de ancho el túnel por tres metros de alto mas o menos”.

EL CLUB ALMAGRO

El club fue fundado en el año 1953 y estaba ubicado antiguamente en la esquina de 122 y 79. En el año 1964 se compraron dos lotes en calle 80 entre 121 y 122 de 1875 metros cuadrados, en donde funciona en la actualidad. “Hay una linda anécdota –señala Le Moal- de cómo se compraron esos dos lotes que costaron 82 mil pesos, que calculo que serán como 82 mil dólares de esta época. El club con la venta de un terreno que había comprado en una calle muy poco transitada y algunas peñas y algunas donaciones y la indemnización que nos habían dado por salir de ahí de 79 y 122, había logrado juntar 42 mil pesos y faltaban 40 mil. El propietario del terreno no quería vender un solo terreno de los dos, ni tampoco quería darlo en cuotas o dar alguna facilidad. O sea que había que ponerse con los 82 mil. Recuerdo una asamblea en el club donde se trató todos estos temas, yo era muy joven, y el diariero del barrio José Gómez dijo voy a prestar los 40 mil pesos, pero con una condición: sin ningún interés. Fue a la casa y trajo los 40 mil pesos. Esas son las actitudes, las conductas que extrañamos. Ahora es difícil conseguir para una entidad de bien público a alguien que corte el pasto gratis o que barra gratis. Es casi imposible. Y actitudes como la de este señor, que estoy seguro no ha sido el único, ahora no se conocen por lo menos”.

Ejerciendo el cargo de presidente desde el año 1973, no paró de generar cosas para el barrio. “A pesar de los problemas que tienen las instituciones para mantenerse abiertas, el club nuestro al igual que otros clubes que hay en la zona, están caminando bastante bien a pesar que estamos en la zona mas humilde de la ciudad. Conseguimos que este abierto, que vayan muchos chicos. Tenemos una escuela de fútbol bastante importante y seguimos adelante”.

VILLA ELVIRA AYER Y HOY

Haciendo un balance del pasado y el presente de la comunidad, nos indica: “Debemos reconocer que Villa Elvira ha tenido un adelanto cierto en cuanto a pavimentos vecinales. No sé la cantidad, pero son cientos y cientos de cuadras de asfalto que han cambiado la fisonomía del barrio, especialmente de 72 a 80 y de 13 a 122. Creo que son muy pocas las calles de tierra que quedan en ese sector. Lo que pasa que no es solamente la pavimentación. Necesitaríamos parar la desocupación, parar la recesión, tenemos graves problemas con la seguridad. Cuando yo era pibe, y esto se lo dije al gobernador Duhalde en alguna oportunidad, vivíamos muy poca gente en Villa Elvira y teníamos un destacamento policial en 122 entre 80 y 81. La línea 20 llegaba hasta 80 y 122. Ese destacamento policial tendría seis efectivos. La localidad creció, se multiplicó, la calle 122 se ensanchó, tenemos un tránsito tremendo de todo tipo de vehículos y seguimos contando con el mismo destacamento policial con la misma cantidad de efectivos. La comisaría de 7 y 74 hasta geográficamente quedó mal ubicada. Debería haber por lo menos una sub comisaría en  Aeropuerto”.

Respecto de algunas obras que vivió desde su gestión como delegado, Le Moal nos señala: “yo alcancé a ver la 7 angosta. Después se ensanchó de 76 a 80 y luego cuando yo era delegado, gracias al Ministro de Gobierno del Gobernador Armendáriz, el Dr. Juan Antonio Portesi, conseguimos esta obra de ensanche de calle 7 de 80 a 90, la calle 90 de 7 a 13 y la 13 de 90 hasta 610. Este es el tipo de obra que nosotros necesitaríamos que se hiciera ahora. Seguir con el ensanche de la calle 7 hasta 640, ensanchar la ruta 11 de 80 a 620 por lo menos, terminar la calle 90 llegando por lo menos de 13 hasta 122. Esas serían obras fundamentales que necesitaría Villa Elvira para mantener un crecimiento acorde con el crecimiento demográfico que tiene. La idea del Ministro Portesi cuando hizo esa obra era justamente para dar impulso al aeropuerto, para conectarnos más rápidamente con él”.

Como al pasar nos deja una inquietud respecto de los ingresos de la localidad. “Considero que para todos aquellos que tenemos vehículos y que tenemos que salir o entrar de Villa Elvira, la rotonda de 7 y 72 nos causa múltiples problemas. Una vez que entramos a la 72 con el semáforo en verde, para acceder de nuevo a calle 7 tenemos que cruzar la 72 opuesta y dado el intenso tránsito que tiene esta calle se nos hace dificilísimo volver a entrar a la 72. Creo que sería imprescindible, y debe haber técnicos que pueden estudiarlo mejor, que se abra la 7 para que uno pueda cruzar con un solo semáforo sin tomar la rotonda, que es lo mismo que se ha hecho en calle 13 o 19 sobre la avenida 32. No estamos inventando nada nuevo. Digo hacerlo en 7 aprovechando las obras que se hacen en dicha calle de 60 a 72, pero esto mismo debería realizarse en calle 1, en 13, 19, para agilizar el tránsito y hacerlo más seguro”.

En relación al aspecto educativo y su infraestructura en la zona,  recuerda que “sacando a la escuela 27 Crucero General Belgrano, que se hizo en calle 2 y 612, hace más de cuarenta años que no se hace una escuela en Villa Elvira. De no ser por las Iglesias de la zona, tendríamos un problema grandísimo en escuelas”.

LA IMPORTANCIA DE PARTICIPAR

La actual crisis de representación de los partidos y la falta de compromiso y participación en la gente hace difícil superar algunos obstáculos. “Creo que hay que escuchar a la gente –enfatiza Le Moal-, es imprescindible escuchar a la gente, ya que muchos no lo hacen. Hay una falta de dirigencia a todo nivel. No es casualidad que digan que la mayoría de los presidentes de todos los clubes hace muchísimos años que están. No se consiguen muchos dirigentes para los clubes. También debemos decir que no se logra por diferentes motivos socioeconómicos o los que fueran, la participación activa de la gente en alguna clase de proyecto. Es difícil que la gente participe. Yo digo que es más fácil quedarse frente al televisor o al lado de la estufa en invierno o al lado del ventilador en verano, dejando que otros decidan, que otros participen o tomen las decisiones que nosotros no tomamos. Considero que las instituciones de bien público, los clubes de fútbol infantil están abiertos para todos los que quieran colaborar. La Junta Comunal necesita que la gente participe. Los partidos políticos. Creo que las unidades básicas y los comités están abiertos para que la gente vaya. Necesitan que la gente vaya”.

“Debemos considerar –continúa Le Moal- que vivimos tiempos muy difíciles donde la gente se le hace imposible trabajar gratis, participar en forma anónima y gratuita porque es un mundo materialista donde se entiende como triunfador al que mas dinero junta, no a aquel que haya concretado mayores posibilidades de obras o que se dedique con  mayor fuerza a la función pública o al trabajo en las instituciones de bien público”.

Pero Le Moal ve con optimismo el futuro y a manera de conclusión nos señala: “Creo que todo esto se supera con ejemplos. El ejemplo es fundamental. Nuestros dirigentes políticos, nuestros sindicalistas, nuestros dirigentes de instituciones tienen que predicar con el ejemplo. La gente ha pasado de todo y creo que estos años de descreimiento también van a pasar y tenemos que estar preparados para empezar a trabajar todos juntos. Es así como tenemos que hacerlo porque sino va a ser imposible”.