VICTOR DI BATISTA:“Villa Elvira es parte de mi vida”.
EL BARRIO Y LOS AMIGOS “Yo soy nacido en Pergamino –explica Di Batista-. Después viví prácticamente hasta que me casé, en la zona entre El Carmen y Villa Elvira. Conozco toda esa zona desde los cinco años. En esa época Villa Elvira y El Carmen eran prácticamente lo mismo. Había algunas casas sobre la 122, la 120 que estaba todavía sin asfaltar. Para transitar la 120 había que hacer malabares porque había unos pozos impresionantes. Nosotros nos vinimos en el ’50 y hasta el 70 que se comenzaron a arreglar las calles, el panorama era mas o menos el mismo”. El progreso llegó gradualmente y la cara del barrio cambió. Al respecto Di Batista nos señala “El progreso gracias a Dios hizo de Villa Elvira una de las zonas más progresistas. Se empezó a mejorar en todo sentido, en la educación, aparecen otros clubes, se empieza a poblar mucho mas, crece en el aspecto comercial. La 122 era una calle importante pero nada que ver con lo que es hoy. Lo que se hizo en Villa Elvira no sé si en otra parte de la ciudad de La Plata se ha hecho. Creo que es mérito de la intendencia, de la gobernación, de los delegados que tuvo, de los vecinos. Villa Elvira tiene un vecindario muy solidario. Son gente que siempre está dispuesta a colaborar y trabajar por el barrio”. De la infancia y los amigos recuerda: “Salíamos en bicicleta e íbamos al colegio de 122 y 80, a la Escuela Dardo Rocha. Ahí estaba también la iglesia Santa Rosa de Lima donde tomé mi primera comunión. Por eso digo que la Iglesia Santa Rosa de Lima me trae muy lindos recuerdos”. Desde chico, comenzó a ganarse la vida y nunca escatimó esfuerzos a la hora de trabajar. “Comencé a trabajar a los 12 años en una casa de artículos para el hogar como cadete. Antes el cadete era muy frecuente. Hacía los mandados y de paso iba aprendiendo a atender a la gente. Cuando me quebré estuve seis meses enyesado y me despidieron de ese trabajo. Desde entonces empecé a transitar la vida buscando independizarme. Tuve un reparto de galletitas con una Dodge 29, después tuve un reparto de vino con mi suegro, en un Ford A. También tuve durante 18 años un taxi, el disco 1164, un supermercado..” Entre los recuerdos del barrio, deja un lugar para los amigos de la juventud: “En la zona de diagonal 73 y 118 teníamos una parada de jovencitos en la estación de servicios Shell. Uno de los amigos que andábamos siempre juntos era el Chaco Martínez y Armando Gardinali éramos tres amigos inseparables. Época de los bailes en los jardines de Estudiantes y en Gimnasia. Época en que venía Sandro y los de fuego. Época de Unión Vecinal dónde venía D’Arienzo”. EL FUTBOL Y LA MUSICA: SUS DOS PASIONES Sin dudas, el fútbol y la guitarra fueron sus dos grandes pasiones. “Cuando tenía 16 o 17 años comencé a tocar la guitarra. Nunca me voy a olvidar de mi profesor don Bonfiglio, que vivía en la zona del Carmen. Era un hombre que tenía los dedos atrofiados por la artritis pero igual seguía enseñando. Aprendimos unos compases y en la década del ’60 ya nos largamos a hacer un conjunto folclórico con dos primos hermanos míos: Aldo y Armando Gardinali y con Antonio Valussi. Era una época en que todos los chicos andaban con una guitarrita al hombro y salían a tocar. Después vino la época de la colimba y nos entramos a dispersar. Empezamos a tener novia y comenzamos a abrirnos. Actualmente nos volvimos a encontrar a través de los años y hoy estamos con la música también con un grupo que se llama Ilusión 4 que es de la radio”. Pero sin dudas su pasión más grande fue el fútbol, en donde llegó a jugar en la quinta división de Estudiantes de La Plata, oportunidad que se vio truncada por una lesión. “A los 17 años me quebré una pierna cuando jugaba en la quinta división de Estudiantes –nos cuenta Di Batista-. Allí tuve como técnico a pichón Negri, una gloria del fútbol, y tuve compañeros que luego fueron campeones del mundo con Estudiantes”. El fútbol, deporte que practicó hasta los cuarenta y pico de años, le dio muchos amigos y la posibilidad de trabajar por su barrio. Un 20 de abril del año 1978 nació el club Arco Iris, fundado por el propio Di Batista y un grupo de amigos desprendidos del club Tricolores. “Yo jugaba al fútbol en el club Tricolores, -recuerda- y en una de esas cosas que pasan a veces en el fútbol, cuando un jugador no comparte las mismas ideas del técnico, decidí tomar otro camino y dejamos de ser integrantes del club Tricolores para crear Arco Iris. Participamos en la Liga Amistad primero, donde tengo innumerables fotos, salimos varias veces campeones y después participamos en la Liga Amateur”. En el club Arco Iris trabajaron además arreglando las calles. “Por ejemplo en la calle 96 antes que sea asfaltada, le pusimos escombros desparramados por nosotros a pala de 7 hasta 1. En esa época teníamos la ayuda de la Delegación que nos mandaba los camiones con tierra. La calle 600 que figuraba asfaltada no sé de que año, no estaba asfaltada. Y le pusimos con la gente del club 30 o 40 centímetros de escombro de 7 hasta 116”. Además, Victor Di Batista fue presidente durante ocho años de la liga Amistad de Fútbol y fue otros siete u ocho años integrante de la comisión directiva de la Liga Amateur. En la actualidad es parte del cuerpo técnico del club Tricolores y comenta con optimismo el progreso que evidenciaron los clubes de fútbol en la zona: “En mi época era mas difícil llegar a los clubes grandes porque no había los clubes de fútbol infantil que hay ahora. Cuando a nosotros nos daban un par de medias, un pantaloncito y una camiseta nos sentíamos profesionales. Yo comencé a jugar en la liga infantil platense en el club Circunvalación, una de las instituciones más históricas que hay en Villa Elvira, y ahí te daban los botines. Además fue la primera institución en contratar un técnico y un preparador físico. Para nosotros en esa época era como sentirnos profesionales. Hoy los chicos ya a los cinco o seis años ya juegan con un árbitro”. TIEMPOS DE RADIO La radio aparece en la vida de Di Batista de manera impensada, como generalmente aparecen muchas cosas en la vida. Al respecto nos cuenta: “Yo tenia un supermercado en Villa Elvira y apareció F.M. Ruta en El Carmen, de la familia Venditti. En esa época estaba en la firma de la radio Luis Le Moal, Víctor Campillay, Mario Minna. Era un grupo de gente que a través de una idea no sé de quién, se les ocurrió poner una radio. Como yo era tan aficionado al fútbol, Mario Minna me lleva a hacer un programa de fútbol. Yo jamás había usado un micrófono para hablar por radio. El programa se llamaba Estrellas del Futuro e iba dos veces por semana con toda la información del fútbol infantil. Después la firma de la radio se separó: Le Moal se abrió, Campillay puso FM Creación en 120 y 78 y yo quedé siendo uno de los viejos locutores, si se puede llamar así, y tenia un programa a la tarde con muchísimos llamados. Tan es así que me llamaban mister rin”. Mas tarde y en base a la experiencia adquirida, creará FM Record, en donde era el director junto a dos amigos. “Pero como pasa con muchas sociedades, -explica Di Batista- yo me terminé retirando con bastantes problemas más que nada económicos. Pero yo no quería dejar esto, ya que esta era mi forma de vida. La comunicación con la gente es algo que siempre tuve. Siempre estuve trabajando por y para la comunidad. Fue una tarea que siempre me gustó, me obsesionó. Tal es así que cuando me retiro de Record dije quiero seguir en esto. Vendí un auto para comprar los equipos para poner la radio y consultando a amigos y a la familia sobre que nombre le poníamos, quedó Ilusión. Y considero que era una ilusión para mí poder tener mi propia radio con todo el esfuerzo que me había costado tenerla”. Casado desde el año 1973, formó una familia y sigo adelante haciendo lo que más le gusta. “Yo soy un tipo muy inquieto que trato siempre de buscar algo más. A lo mejor el día de mañana uno piensa en otra cosa. Ahora estoy de lleno con la radio, que me ocupa gran parte del tiempo, pero intento cambiar la rutina de la radio con el folclore, con el conjunto, con el que vamos a alguna peña, tocamos a beneficio. Muy pocas veces cobramos un mango, primero porque no nos importa demasiado y después porque es otra forma de colaborar, de responder a tanta solidaridad que tiene la gente con la radio. Nosotros hacemos un pedido de cualquier cosa por la radio y en el día la conseguimos”. Durante los primeros años, F.M. Ilusión estuvo ubicada en calle 3 entre 79 y 80 y ahora se trasladó recientemente a Altos de San Lorenzo a calle 19 entre 73 y 74. “Yo estaba bien en donde estaba con la radio, pero dije quiero mejorar y me vine para acá. Los límites de los barrios son arbitrarios. Nos mudamos acá para progresar. Compramos esto y armamos un estudio mucho mejor, y tenemos muchas posibilidades de seguir creciendo. Esa es la razón de porqué estamos en San Lorenzo y no en Villa Elvira. Mi crianza, mi vida, mis amigos, la música, el fútbol, la radio, todo transcurrió en Villa Elvira. Sin dudas Villa Elvira va a seguir siendo parte de esta radio. Esta radio es Villa Elvira”. |

Director y propietario de F.M. Ilusión, Víctor Di Batista dedica mucho de su tiempo a trabajar de manera solidaria en favor de la gente. Jugador de fútbol, folclorista, dirigente barrial y propietario de un medio de comunicación, es una de esas almas inquietas que aún tienen mucho que dar a la comunidad que lo vio crecer.