ZULEMA KADICHEVSKI:“LA ESCUELA SOLA NO PUEDE HACER MILAGROS”
Casada con Hugo que es médico, tiene una hija que es médico endocrinóloga y un hijo que es psicólogo que le han dado un nieto y varias nietas. “Llegué a Villa Elvira en el año 1964 y esto ha cambiado mucho desde que se asfaltó. Es increíble como uno puede llegar a cualquier lugar ahora cómodamente por asfalto. Eso facilita mucho la labor educativa de todas las escuelas primarias y en este caso secundarias. El asfalto trae progreso, comunicación, pueden pasar los micros. Este es un barrio de gente trabajadora, tranquila, independientemente de los problemas de seguridad que tienen todos los barrios. LA IMPORTANCIA DE LA LABOR EDUCATIVA Zulema además de participar e interesarse por los distintos problemas de nuestra comunidad, desempeña una importante labor en la única escuela pública en la cual los jóvenes de Villa Elvira pueden cursar el polimodal. “Fuera de la burocracia entre comillas que puede haber en una escuela, -explica- mi función fundamental es el trabajo con los profesores y con los alumnos. La escuela funciona porque hay alumnos y si hay alumnos hay docentes. En una escuela técnica como en cualquier otra escuela siempre hay problemas sobre el desarrollo de lo que pasa en el aula. En cierta oportunidad un inspector me dijo que quizás yo deba ser una de las pocas regentes de estudios que hace visitas a clase. En algunas escuelas hacer las visitas a clase es toda una historia porque en general no se acostumbra. No se entra al aula en carácter de vigilancia sino en carácter de ver que es lo que está ocurriendo. Uno estando cinco minutos en el aula se puede dar cuenta perfectamente si el profesor domina la clase, si los alumnos se interesan por el tema, si hay alumnos que no se interesan y hay que revisar qué es lo que se está haciendo en ese momento. Hay que participar de la clase, no te digo en una materia como física o matemática, pero uno puede participar en una clase de historia, de lectura, de ortografía. Son muy positivas estas visitas. Por un lado el profesor sabe que están evaluando su trabajo ya que a todos nos tienen que evaluar, a mí como directivo, a los docentes y a los alumnos, tiene que haber un intercambio entre los distintos roles que hay en la escuela. Yo puedo ser una buena profesora y una mala regente. Por otro lado puede haber profesores que pueden saber mucho pero que no saben dominar un curso o no comprenden cual es la situación o acercarse a ver cuales son los problemas del alumno”. La labor educativa es un trabajo en conjunto donde tienen que participar alumnos, docentes, autoridades y familia. “Nosotros somos el segundo hogar de los chicos –continúa Zulema-. A veces por problemas socio económicos la familia delega en la escuela una tarea que debe ser de la familia. Pasa muchas veces en hogares disgregados o en hogares donde hay problemas donde no hay límites, por ejemplo, donde no se sabe bien los valores de la responsabilidad, de la honestidad, del trabajo compartido, de los valores que tienen que regir en una sociedad como la que vivimos. A los alumnos que egresan de la escuela, yo les digo que tomen en cuenta todos sus límites que le hemos puesto y que a veces no les gusta como hablar respetuosamente o no gritar porque cuando entre en la universidad o en el campo laboral esos límites van a seguir existiendo y uno puede perdonar una falta en la escuela pero es difícil que después en otros ámbitos se consideren esas faltas”. “FORMAMOS SERES HUMANOS”
LA INSERCIÓN LABORAL Además de la formación, una escuela técnica debe procurar capacitar al alumno de la mejor manera posible de cara a una futura inserción laboral. “Yo trabajo en esta escuela hace muchos años así que puedo hablar principalmente de la experiencia de esta escuela –nos explica Zulema-. Yo noto que debería modificarse el tema del tercer ciclo de la EGB. Nosotros cuando teníamos el plan viejo teníamos un ciclo básico de tres años y después teníamos tres años de especialización, pero tomábamos al alumno a los trece años y entraba en un ámbito o regulación diferente al de la escuela primaria con otro tipo de obligaciones, con otro tipo de disciplina, con otro tipo de sanciones. En los primeros tres años era como que nosotros lo hubiéramos embretado en un camino con materias, con profesores, con exigencias, con exámenes, con límites diferentes a la vieja primaria. Entonces entraba los últimos tres años sólo para especializarse. Ahora estamos recibiendo alumnos de quince, dieciséis, diecisiete años con todas las falencias lamentablemente que se tiene a esa edad cuando no se ha puesto un límite constante. La EGB trata de ponerlo pero es diferente el sistema. Una cosa era el sistema que teníamos antes con seis años al de ahora que estamos condensando todo en tres”. Estas deficiencias pueden superarse y de hecho, en muchos países se estructura este tercer ciclo de otra manera. “Se llama escuela intermedia –nos comenta Zulema- y son escuelas que tienen solamente 7º, 8º y 9º año. Por un lado no está el contacto con los chicos chiquitos y por otro no están con los que ya eligieron una modalidad. Esas escuelas intermedias hay dos o tres en el mismo barrio, funcionan muy bien. Todos los alumnos del barrio van a esas instituciones y solamente hay esas materias y esos profesores, entonces el joven que termina esa escuela ya está como formado para seguir una especialización. Yo he visto funcionar escuelas intermedias y lo hacen excelentemente bien”. Otra de las dificultades que tienen las escuelas técnicas es la gran carga horaria, problema que puede terminar en la deserción del alumno. “Las situaciones han cambiado, nosotros tenemos comedor escolar, entonces el chico que quiere comer acá lo puede hacer si tiene clase a la tarde, pero hay muchos chicos que tienen que irse a la casa a cuidar al hermanito y darle de comer. Ese alumno después que volvió a la casa y que tuvo que atender problemas hogareños, le cuesta volver a la escuela a la tarde. El abandono de la escuela es producto de los grandes problemas socio-económicos que estamos teniendo, no creo que sea por un problema de capacidad intelectual del alumno. Hay mucho para hacer y uno debe aprender de lo que no camina. La gente que trabaja en los planes o en las currículas, deberían bajar personalmente a las escuelas y ver que es lo que está pasando. Ver sobre el campo qué es lo que ocurre en las escuelas de su distrito”. SU RELACIÓN CON LA COMUNIDAD “Yo siempre he tenido una excelente relación con la gente de Villa Elvira, -explica Zulema- con las autoridades tanto con las anteriores como la actual, porque primero hay que ser diplomático cuando hay algo que está mal y hay que decirlo. Siempre les digo a todos que el día que me vaya de la escuela lo voy a hacer por la puerta grande porque uno tiene conciencia que trabaja honestamente y que trabaja por el bienestar de toda la comunidad educativa. La función fundamental de un directivo es evaluar el permanente trabajo que se hace en la escuela. Si todos tratamos de solucionar los problemas todo funcionaría mejor, nunca meterlos debajo de la alfombra”. Además de su labor como regente de estudios, Zulema mantiene un constante vínculo con la comunidad a través de los medios de comunicación. “Trabajo en radio Universidad desde hace 23 años. Tuve durante muchos años un programa que se llamaba “Desde”, Desde Italia, Desde Grecia... todos los días a la misma hora tenía ese programa. En el año 1981 me invitaron a hacer el programa Desde Israel. Con el tiempo Desde Grecia desapareció, Desde los Países Árabes desapareció y quedó Desde Italia que está antes que yo y Desde Israel. El programa es netamente cultural, no hablo de política porque entiendo que para hablar de política tenés que vivir en el país. Si viene un extranjero y me quiere hablar de política argentina no se lo voy a permitir, por eso yo no hablo sobre la política de Israel”. Desde hace veintiún años, viene haciendo este programa todos los jueves a las 18:30. “Se crece mucho con la radio. Al principio cuesta mucho pero después te soltás y eso te enriquece” Aparte del trabajo en radio, dirige una revista cultural del ICAL (Instituto Cultural Argentino Israelí) sobre temas generales que tiene distribución en el interior del país y en el exterior, con una buena acogida por parte de la gente. NO BAJAR LOS BRAZOS La escuela sola no puede hacer milagros, ya que la escuela tiene que trabajar con la familia. “Cuando eso se integra, -señala Zulema- todo anda. Nosotros tenemos algo en común que son los chicos y la formación debe ser integral. Le explicamos por ejemplo como hay que hacer un currículum para pedir trabajo, ya que mirando televisión no lo va a formar. Los chicos no tienen muchas opciones y algo que se está dejando mucho de lado es la parte deportiva. Liberar energías es muy importante para los adolescentes y nosotros trabajamos con adolescentes. Lo que no se hace en equipo no sirve. En un diario, en una revista, en la familia también. La comunidad en general de Villa Elvira es muy numerosa, tiene muchos habitantes. Creo que a Villa Elvira le está pasando lo mismo que al resto de las comunidades de La Plata en donde los problemas socioeconómicos son muy grandes a lo que se suma el tema de la inseguridad, el tema del desempleo. Tiene que haber una reactivación económica a la larga. Hemos tenido muchos ciclos en la Argentina, pero quizás no tan graves como este. Y la defensa es la ley que tiene que cumplirse para todos por igual, no puede ser para unos sí y para otros no. Si sabemos que hay una justicia que va a defender al que tiene derechos, la gente va a pensar distinto. Hay que tener esperanza y no es fácil. La juventud no tiene trabajo y el que por ahí tiene uno lo pierde. Pero no podemos bajar los brazos”. |

Zulema Kadichevski nació en La Plata un 7 de octubre de 1939. Cursó sus estudios en la escuela Normal Nº 1, ingresando luego a la Facultad de Humanidades donde egresó como profesora de lengua y literatura. “Por concurso entré a la biblioteca de la universidad –nos señala Zulema- y después entré a la Escuela Industrial Nº 3 como se llamaba antes, hoy Nº 5 de Villa Elvira, siempre dictando lengua y literatura. Me gusta la docencia, la ejercí durante muchos años hasta que por problemas de salud, me tuvieron que operar de la columna y eso y la regencia no iba a poder hacer. La regencia de estudios la tengo hace trece años, la gané por concurso de antecedentes y oposición ante un jurado, y desde entonces sigo haciendo este trabajo en esta Escuela Técnica Nº 5, que es lo que realmente me gusta”.
Uno de los temas en los cuales Zulema pone especial interés es en la necesidad de fomentar una toma de conciencia por parte del alumno sobre sus responsabilidades. “Hay problemas en cuanto al tema de responsabilidades. El alumno no toma conciencia que debe ser responsable de su trabajo, de su clase, de su comportamiento en la escuela. Hay veces que se daña un edificio escolar cuando eso no ocurre en la casa. Hay que asumir la responsabilidad que estamos formando seres humanos y la adolescencia es una etapa fundamental igual que la infancia para el futuro adulto. Un infante o un adolescente que sepa lo que es la responsabilidad, que sepa que estudiando va a ser mejor aunque en este momento vea que por ahí los que estudiaron no tienen trabajo. Nunca va a ser tiempo perdido el de la educación. Las familias deben hacer todo el esfuerzo posible para que sus hijos sigan estudiando. Muchos lo hacen con mucho sacrificio y no todos toman conciencia que la educación es fundamental. La historia nos dice que los países más adelantados del mundo son aquellos que tienen una educación obligatoria no solo primaria sino también secundaria, donde las exigencias son mucho mayores que las nuestras. En Estados Unidos o en muchísimos países europeos, el alumno que termina la escuela secundaria debe rendir todas las materias que dio para poder ingresar a la universidad”.