MARIO ALEJANDRO GUBINELLI

"Es importante recuperar la participación de la juventud"

Mario Alejandro GubinelliNacido en Capital Federal en el año 1959, Mario Alejandro Gubinelli se radicó desde hace 13 años en nuestra localidad, participando activamente de su vida institucional y colaborando en proyectos encaminados a lograr el progreso de la zona.

“Mis padres son originarios de Capital –nos señala Gubinelli-. Después, con el tiempo, mi papá se fue a vivir a Olavarría, por cuestiones laborales. Yo viví allá hasta los 19 años que vine a la ciudad de La Plata a estudiar. Como pasa con mucha gente del interior que viene, me encariñé con La Plata que en esa época era como nuestro pueblo, un poco más grande”.

En el año 1980 ingresó a la Facultad de Arquitectura y en el año 1987 se recibió, comenzando a desarrollar sus tareas dentro del ámbito de la construcción. “Después ya me quede como profesional, me case y me quede a vivir en Villa Elvira. Hace 13 años que estoy acá, vine en el año 90, y bueno me radiqué y empecé a participar de distintas cosas. Siempre me gusto participar en función de que uno no siempre tiene que esperar todo del estado, sino que hay que participar y tratar de mejorar uno como vecino en el lugar donde vive”.

EL BARRIO HACE 13 AÑOS

Si bien Gubinelli vivió en distintos lugares de La Plata en su época de estudiante, se radicó definitivamente en Villa Elvira en calle 88 entre 6 y 7, donde vive desde entonces con su familia. “Me gusta mucho el lugar donde vivo. Cuando llegué era bastante abierto, no desolador, el tejido urbano no era muy consolidado. Pero en 10 años ha crecido mucho. La calle 7 ya estaba ensanchada hasta 90, es una obra del año 86 que se hizo en la gobernación de Armendáriz para hacer una buena entrada hasta el Aeropuerto. Acá había algunas casitas nada más. No estaba el Barrio de UPCN, no estaba el barrio de salud, no estaba el otro barrio que hicieron acá, el de las 88 viviendas y varias cosas no había. En 7 y 90 había un kiosco y un par de negocios, pero nada más. Se veía bastante bien en cuanto a la circulación, ya que acá en 10 minutos uno está en el centro prácticamente”.

Sobre las cosas que lo sedujeron del barrio, Gubinelli nos explica:”Acá en Villa Elvira una cosa distinta de los demás barrios es que la gente participa un poco más. No sé si será a través de las necesidades, ya que son mayores. Pero tanto en el ámbito social o comunitario la gente es más propensa en participar. En otros barrios, tanto en el centro o en la zona norte, se participa un poco menos. Creo que el crecimiento de la periferia de La Plata, no como crítica al gobierno comunal sino más en el campo de las ideas, ha sido desequilibrado. Pienso que se ha hecho mucho más en la zona norte que en la sur. Prefiero rescatar como importante la obra de la avenida 72, que cuando yo vine no estaba. Era una frontera que hacía difícil venir para este lado. La obra hizo crecer mucho al barrio y sobre todo valorizó mucho el aspecto inmobiliario”.

SU COMPROMISO CON LA COMUNIDAD

Gubinelli participó entre otras instituciones en la cooperadora de la Escuela 121 a donde asistía su hijo Martín, en el club Circunvalación y la Parroquia Cristo Rey y además colaboró con la Delegación Municipal en la planificación del progreso de Villa Elvira.

“En principio, en la época que vine acá, como era nuevo no conocía a nadie y comencé a conocer gente del barrio y después vino un amigo que se hizo cargo de la Delegación Municipal que fue José Ramón Arteaga, que me pidió que colaborara en algunos temas. Bueno a partir de ahí yo comencé a participar mucho más en el tema de la Iglesia con el padre Marchionni y después me integré al Club Circunvalación. Me acuerdo que uno de los trabajos que me había encargado el Delegado Municipal era diseñar una especie de Plan regulador de crecimiento de Villa Elvira. Lo hice con mucho cariño y lo tengo guardado siempre en mi corazón como uno de lo mejores trabajos que yo hice prácticamente en mi profesión, en la de arquitecto. En ese plan traté de tocar todos los temas desde la planificación: el crecimiento vial de Villa Elvira con todas las falencias que tiene, la señalización, la semaforización e iluminación, los servicios, una cantidad de servicios que en algunas zonas faltaban y otras no, hasta pasar por educación y los centros de salud, cómo estaban, dónde hacían falta. Plantee en ese momento un par de cosas que con el tiempo algunas se hicieron y otras naufragaron”.

Muchas de las obras que proyectó Gubinelli fueron de gran importancia para el crecimiento de la comunidad: “Las que se concretaron fueron la división de la calle 7 con esa rambla, que nosotros tomamos como un eje divisorio para un tema de seguridad, porque es una vía muy ancha. Otra cosa que saqué, luego de insistir, fue el Banco. Inclusive hice una encuesta en las escuelas a través de los chicos que las llevaban a la casa, para saber si sería viable y si los padres estarían conformes y me dio muy buenos resultados. Le llevé esto al Banco Provincia, lo trató el director, vino gente de Buenos Aires y se realizaron un par de reuniones, arribándose a la conclusión de que podría ponerse una sucursal. No daba para crear una entidad crediticia muy fuerte o una sucursal fuerte porque ya había un Banco en  1 y 67 ellos consideraban que la zona estaba cubierta. Yo consideraba que no. El Municipal se negaba porque había un Modubank que funcionaba en la Delegación, pero era sólo para pagar nadie podía cobrar. Después ya ocurrió una crisis que tuvo el banco en el año 97 donde hubo que achicar algunas cosas y bueno la sucursal pasó al olvido”.

En relación a las obras de infraestructura, Gubinelli destaca las obras hechas en el lecho del Arroyo Maldonado y el plan de asfalto de un gran número de calles. “Me parece importante como obra la que se está cumpliendo es estos días, que es el entubamiento del Arroyo Maldonado. Eso me pareció que era importante que se hiciera porque se transformaba en una zona inundable. Después, los desbordes del Arroyo Maldonado de 7 a Berisso se solucionaron bastante y se mantuvo bastante durante mucho tiempo. Otra cosa importante me pareció el Plan de Pavimentación que se hizo. Se realizaron muchas calles en Villa Elvira, sobre todo en el casco urbano (72 a 90 y de 13 a 122) creo que quedan pocas cuadras por asfaltar. Y eso se hizo durante los últimos 10 años. Pero me parece que del plan de las cosas que faltan, nosotros habíamos pedido mucho por la Ruta 11 que tiene que brindar condiciones de seguridad, ya que hay muchos accidentes hasta el día de hoy”.

EL CRECIMIENTO COMERCIAL

Mario Alejandro GubinelliEntre los muchos temas pendientes, Gubinelli destaca la necesidad de revalorizar el aspecto comercial de la zona. “Yo había hecho un trabajo que no pasó de la hipótesis, porque después eso necesita desarrollo  y ponerse a trabajar con los vecinos. Hice una especie de relevamiento en la calle 80, que creo que es la que más creció en los últimos años de 122 a 13. Se ha transformado en un cruce transversal a lo que es la circulación hacia la ciudad de La Plata y con muchos comercios tiene un lindo diseño, porque desde 7 a 4 hay un área muy grande en donde se puede hacer una cosa más convocante en lo comercial, revalorizarla un poco más, equiparla ya que hay algunos sectores que están muy oscuros y convocar a hacer un trabajo similar a los de otros centros comerciales  que están funcionando muy bien en otros lugares de la periferia. De cualquier manera me parece que 7 entre 72 y 90 ha crecido mucho y podría engancharse ahí la planificación como para crecer. A 120 la veo un poco detenida en el tiempo. Parecería que 120 está siempre igual no le veo mucha evolución comercial como ha tenido 80 por ejemplo. Por eso la necesidad de hacer obras ahí, que no son obras tan costosas, sino más bien obras de equipamiento y de diseño, sobre todo que ayuda a una mejor circulación en algunos sectores ensancharla un metro, por ejemplo. Se trata de dotar a estas arterias de una buena iluminación, un buen recorrido, algún lugar para estar un rato... esto se ha logrado en otros centros y lo podríamos hacer fácilmente acá”.

LA NECESIDAD DE IMPULSAR LA PARTICIPACIÓN

La decisiva participación del vecino y su compromiso con las instituciones han hecho crecer en gran medida a la localidad. Sin embargo, en estos últimos tiempos se advierte un gran desgaste en esa participación ante la falta de espacios que convoquen a repensar el futuro del barrio.

“Los foros de la comunidad fueron en su momento un ámbito de convocatoria. Después la politización, hablamos de la convocatoria propiamente dicha, hizo que la gente deje de participar y dejen de entusiasmarse con ideas nuevas. Después también la poca atención que uno logra participando  desde los ámbitos de decisión. El peso de la comunidad es importante, sino no se puede lograr nada. Me parece que sería importante  apuntar a objetivos concretos porque si se convoca a un ámbito donde vamos a discutir de los problemas en general, por ahí la discusión se dispersa mucho. En esto siempre hacen falta pocas personas que tengan iniciativa y que traten de convocar  a todos los que están interesados. En su momento se habló de un centro comercial, me parece importante tener un centro comercial en el cual los comerciantes y profesionales tengan intereses en juntarse para obtener algunos beneficios para la comunidad. Tener objetivos, plantear claramente lo que van hacer, nos vamos a juntar para tal cosa, tema de seguridad, por ejemplo, nos faltan 3 patrulleros en la zona, buenos las instituciones se juntan  para tal cosa y empiezan a caminar esta problemática. Hace falta una salita para tal lugar, bueno nos juntaremos distintas instituciones, las fuerzas vivas de la comunidad con este objetivo. Me parece que es un camino así para fijar  objetivos, para lograr resultados  por escalones. Además, si estamos trabajando todos para conseguir determinado objetivo, que tanto las organizaciones intermedias como los representantes y funcionarios se junten con el mismo objetivo. Dejar un poco las mezquindades políticas y ponerse a laburar en función de la gente. Me parece que así sería el camino”.

LA JUVENTUD COMO MOTOR DEL CAMBIO

Como Gubinelli en su época de estudiante, muchos jóvenes poseen ideas y ganas de llevarlas adelante, pero no sabemos muchas veces como sociedad darles el suficiente apoyo. “Me parece que por ahí habría que pensar  mucho  en la juventud. Porque la juventud  es motora de una determinada cantidad de cosas y veo que  tiene cada vez menos participación. Hay un sector de la adolescencia, que va de los 15 a los 20 años, que esta desprotegida y habría que generar alguna cosa  para que participe un poco más.  Por ahí desde las instituciones  humildemente se puede colaborar, de lo contrario la mejor salida será la bailanta o la cerveza en la esquina. Se podría trabajar en algunas cosas y en definitiva estaríamos cuidando a nuestros jóvenes, una cosa que se hizo mucho en la década del 60 y 70 y que después lamentablemente se pierde con la experiencia de la dictadura. Volver a recuperar  la participación de  la juventud me parece importante, ya que es la única garantía a la renovación política. Es muy sano porque desde ahí se puede trabajar  siempre positivamente. Pienso que no me gustaría que se elimine la política, sino que hay que mejorarla. Mejorar la condición de nuestros dirigentes que me parece que es la premisa que  viene en los próximos años si queremos crecer.  Yo pienso quien tiene todo es aquel que logra realizarse en su actividad  laboral, en su familia, en su propia cultura que ha generado y en su conocimiento más que transitar exclusivamente la política.  Eso me parece que hay que remarcarlo en la juventud. Sería una pauta de crecimiento importante. Los países han crecido  de esa manera dándole importancia  al trabajo  cotidiano, al ladrillo sobre ladrillo, al pasito a paso como se ha puesto de moda, dándole importancia a esas cosas. Para tener $ 10 primero hay que tener 1, y hay que trabajar para llegar al segundo”.

Si bien Gubinelli tiene la fortuna de haber progresado en su aspecto laboral y profesional, nunca deja de lado su compromiso con el futuro de su comunidad, aquella que abrazó hace 13 años y por la cual siente un especial cariño.