EMILIO ISIDORO VENDITTI:Lo fundamental es hablar el mismo idioma que habla la gente
"Según dicen nací en Esquina, Corrientes -nos explica-, porque por ahí pasaba mi mamá con un barco que iba a visitar a sus padres y justo nací ahí, pero soy platense. En definitiva me crié acá y soy platense. Los primeros años de mi infancia los pasé en la zona del Cementerio, viví en 133 entre 71 y 72. En ese tiempo el cementerio no tenía el paredón que tiene ahora y en la esquina había un tambo donde yo desde chico veía como ordeñaban las vacas. En una calle, que eran todas de tierra, había a veces restos de cajones. Hace años no había nada y ahora uno pasa por ahí por esos barrios y parecen barrio norte". Luego se mudó a calle 15 entre 62 y 63 para luego trasladarse definitivamente a esta zona sur. "Acá en la zona empecé viviendo en El Carmen, en Berisso, en frente de Villa Elvira, pero uno lo toma como si fuera todo junto si bien lo divide la 122. En realidad somos los mismos porque los de acá van a la salita allá y de allá vienen a los colegios de acá, a sea que la división es política pero es todo un mismo barrio. En el año '60 cuando me casé de muy joven, aparecí acá en El Carmen donde no había calles, no había luz, no había nada. Era todo campo. Yo que venía del centro al principio no me podía adaptar. Compramos un terreno en una zona que eran todas quintas y con ayuda de un tío instalé una prefabricada y después de a poco fui progresando". EL CARMEN Y MONTORO Por entonces, en la zona de El Carmen estaba el Centro de Fomento del Carmen y alguna que otra casa. "Luz no había -continúa Venditti- y pedirle la luz a un vecino no era fácil. Yo tenía chicos chiquitos y con esfuerzo compré un televisor y no teníamos luz. Entonces le pedimos al vecino de enfrente si nos cruzaba luz porque teníamos dos chicos enfermos, pero si bien eran muy buenos vecinos, la luz no. Entonces compramos una radio a transistores y uno de los chicos míos que ahora tiene cuarenta y pico de años, no se porque, se le dio por agarrar un martillo y darle un martillazo a la radio y se terminó el progreso nuestro". Eran tiempos de esfuerzo y trabajo en una zona que comenzaba recién a forjarse. "Con el tiempo uno fue trabajando, estuve en la empresa Coca Cola como inspector de ventas, después tuve todos los kioscos del zoológico y uno en la esquina de la cancha de Estudiantes en 1 y 54. Después por razones de política me lo sacaron ya que vino el golpe militar del '66 y al diablo con el puesto. Eso me perjudicó porque vivía de eso. Para entonces compré un camión y en ese tiempo trabajaba en una vinería, repartía gaseosas y la zona de venta era acá en Villa Elvira. En Villa Montoro estaba el Jardín de Infantes que era una casita prefabricada y el oratorio que después progresó con el trabajo de la gente del Sagrado Corazón. Recuerdo que en el club Villa Montoro estaba un entrenador que era Alfio Losa, que ganó cinco campeonatos al hilo y ese equipo podía tranquilamente estar jugando ahora en el Nacional B por el nivel que tenía. Siempre colaboré con las instituciones pero por afuera, no estuve dentro de ninguna comisión". TIEMPOS DE RADIO Sin ninguna relación anterior con los medios de comunicación, Venditti se vio atrapado por el mundo de la radio y desde entonces se transformó en su gran pasión. "Yo tenía el depósito de vino, había comprado camiones, y un día estando en la Municipalidad con Le Moal y otro muchacho que era Delegado, nos invitaron a FM Sur que estaba en Diagonal 73 y el Boulevard. Era el año '89 o '90 e íbamos todos los domingos a hablar de política. Un día salí hablando y les gustó y después querían que hablara yo. La música que pasaban era de marcha a la mañana y yo les decía que esa música era para los chicos que estaban durmiendo a esa hora. Un día me fui con un montón de discos de la Bomba Tucumana, Ricky Maravilla, Alcides y el dueño de la radio empezó que no, que esa música no. Entonces le puse un tema para que escuche, La Pollera Amarilla de la Bomba Tucumana y se enamoró del tema y empezamos a pasar de eso. Era el furor de esa época y ninguna radio pasaba música tropical". Luego de esta experiencia, un día surgió la idea de poner una radio en su zona. Si bien la tarea no era sencilla, valía la pena intentarlo. "Siempre nos juntábamos en el club Almagro con el presidente que era Le Moal, con Mario Minna ya fallecido, con Víctor Campillay el dueño actual de FM Creación, Tito Ureta también fallecido, Daniel Tocho. No se si nos juntábamos a hablar de política o a comer y tomar cerveza. Después de varias cervezas empezaban todos los técnicos a tomar medidas en el club para ver lo que se hacía y un día se me ocurrió de poner una radio. Y bueno, se consiguió un chico para que hablara de apellido Giúdice que el padre había sido vecino mío cuando vivía en 15 entre 62 y 63, se armó un equipo y dije de ponerla en el galpón de casa. Juntamos unos pesos entre todos y la pusimos". NACE FM RUTA Recién comenzaba el verano y FM Ruta veía la luz hace poco más de diez años. "Yo me dí cuenta que la gente que vivía acá querían algo propio -señala Venditti-, acorde a ellos y al barrio, y lo fundamental es hablar el mismo idioma que habla la gente. Arrancamos un 22 de diciembre y el equipo made in casa duró dos días, pero hubo muchísima gente que se acercó a preguntar que había pasado con la radio y hasta algunos querían aportar dinero para que la radio siguiera. Ese día me quedó grabado y el respeto que tengo por toda esta gente es enorme. Por eso me molesta cuando a veces se atiende mal por teléfono a los oyentes, porque opinen como opinen, hay que tratarlos con respeto. Desde ese momento fue una cosa de locos, fue una explosión. Me la pasaba hablando veinte horas por día y decía cosas raras que por ahí uno ahora recuerda y hasta me dan vergüenza. Algunos todavía me cruzan y me dicen si todavía sigo teniendo las patas en la palangana, que era algo que yo decía en esa época. Después hicimos un programa a la noche llamado Lobos y Lobas de la Madrugada que hasta el diario El Día me mencionó como mejor programa nocturno. El ida y vuelta con la gente era fabuloso. Hasta el sexto año de la radio nos mandaban de todo, hasta un costillar entero, corderos, lechones… Ahora cambiaron los tiempos un poco. En esa época la gente iba y hablaba porque no teníamos teléfono. Recuerdo que una familia amiga, González, nos prestaba el teléfono y como la gente seguía llamando a la madrugada, a cualquier hora, esta familia nos tuvo que vender la línea". Cada día los medios de comunicación van adquiriendo mayor importancia para el progreso de una comunidad, ya que representan una herramienta fundamental puesta al servicio de ésta. "En El Carmen había club, bomberos voluntarios, una sub comisaría, escuelas, luz, gas, agua, pero no había una radio que sirviera a la comunidad. Si bien no deja de ser un negocio, porque hay que solventar los gastos de funcionamiento, es una ayuda para la gente. A la noche la gente grande llama mucho para contar sus problemas, gente sola que no tiene con quien hablar. Una FM no da ganancia para 15 o para 20 personas, apenas da para uno. Antes venían los clientes y te pagaban en la radio, no necesitabas ir a cobrarles. La situación económica fue cambiando y con la aparición de nuevas radios que como si fueran kiosquitos terminan compitiendo por las publicidades sin importar si perjudican a los otros". UNA RADIO PARA MONTORO
Fiel a su filosofía, la nueva FM se puso desde el primer día al servicio de la comunidad. "La FM tiene que ser para la zona, que sea barrial, que se ocupe de difundir información de la zona. Después están los medios más grandes que se ocupan de otras cosas. Por eso no entiendo cuando algunas FM se ponen a leer los diarios al aire y creo que la gente prende el televisor y tiene lo que está pasando a nivel nacional o internacional al instante. Entonces hay que llegar más a la gente y no colaborar con llevarle tantas pálidas, que ya bastante sufren. La radio de un barrio tiene que estar al servicio del barrio". VILLA ELVIRA HOY Venditti recorrió mucho la zona con el reparto de vino y vio como fue creciendo lentamente. "Hay lugares como las calles 75, 76, de la 122 para 1 y un poco más allá me acuerdo que eran barriales, no eran calles. Había pocas casas, la 96 no existía hasta que se asfaltó, después se hizo la 118. Yo hoy por hoy le critico cosas a Alak, pero lo que hizo más allá que el pavimento se raje o no se raje, le cambió la cara al barrio. Antes uno decía hasta 72 y 7 y el resto era una frontera insalvable. Cuando era chico veníamos a 7 y 80 a unos festivales folklóricos que hacían y llegar era una aventura. Esto ha cambiado tanto que hasta muchas casitas que estaban a medio terminar fueron mejorando su frente. Hace poco le comentaba a un político ¿por qué no se puede hacer un cine en Villa Elvira?. Sabes cuanta gente hay que no puede cruzar la 72, cuantos chicos podrían ir al cine de su barrio. ¿Por qué no interesar a algún inversor?, porque estoy seguro que llena todo los días. Es importante que de a poco tengamos nuestras cosas, que para las vacaciones muchos puedan disfrutar de ver cine sin cruzar la 72. Estoy seguro que a alguien le va a interesar la idea. Y como eso hay muchas cosas por hacer". Venditti ha sabido escuchar y comprender a la gente de su barrio, utilizando la radio como un medio para integrar a todos los vecinos por igual, colaborando en el progreso de la comunidad. "Cuando empecé con la cumbia nos decían que éramos los negritos, que se nos rebalsaba la grasa del tachito, y eran críticas de gente que vivía de los negritos. Por eso yo los defiendo a los que ellos llaman negritos. Con el trascurrir del tiempo todas las FM empezaron a vivir de eso. El ambiente en que están insertados los medios de comunicación es muy mezquino. Hoy te puedo decir que el 80 por ciento de la gente que tiene FM salió de Ruta. Para progresar tenés que cambiar tu mentalidad y dejar de echarle la culpa a otros si te va mal. Al que trabaja tenés que pagarle, tenés que pagar los impuestos como si fueras la BBC de Londres, y a pesar de todo eso tenes que seguir luchando a pesar del paso de los años. Creo que es una forma de que los jóvenes vayan tomando conciencia, que sepan respetar a la gente, que sepan sentir el dolor de la gente porque después de todo en ellos va a estar cambiar muchas de las cosas que están mal. Si vos no conseguís que esa gente a la que vos te dirigís cambie, si esa gente no progresa, no progresas vos. Tenés que tratar que esté mejor el otro para poder estar mejor vos". |

Venditti nació un 2 de enero de 1939 y desde su juventud vive y trabaja en la zona. Su espíritu inquieto y sus ganas de colaborar en el progreso del barrio lo llevó junto a otros amigos a crear FM Ruta en el barrio El Carmen y hace un año instalar FM Arco Iris en Villa Montoro. Con él conversamos sobre su pasión por la radio y sus recuerdos del barrio.
Venditti vive en la zona de Villa Montoro hace diez años y desde hace un año inauguró para el barrio FM Arco Iris. "Luego de mi separación vine a vivir cerca del club Arco Iris y siempre seguía con la radio FM Ruta. Desde hace unos tres años se me había metido una idea: Villa Montoro es una zona grande y se merece tener una radio. Los políticos no le llegan a todo Villa Montoro. Pueden tener relación con una persona determinada pero el resto de la gente tiene que tener un espacio para decir que le falta un foco, que no le arreglan la zanja. Desde que inauguré el 19 de noviembre de 2003, la radio tuvo una acogida que yo no me esperaba tan pronto. Había muchos nombres pensados pero me incliné por algo alegre, natural, con color, brillo, sol, agua, como para darle vivacidad a la gente de Villa Montoro. Seguramente a algunos les gusta a otros no, pero me pareció que debía ser ese". Rápidamente los vecinos de barrio sumaron su apoyo a la propuesta y los más jóvenes se sumaron al proyecto. "Lo bueno de esto -explica Venditti- es que se han expresado chicos jóvenes del barrio y que la gente fue conociendo y haciendo sus preferencias. Se ha conformado un buen grupo con jóvenes vecinos. Si bien a la redonda hay muchas radios, la gente tenía la necesidad de tener un medio propio y les encanta cuando los chicos dicen: acá en Montoro City. Cuando empecé con Ruta, antes nos conocían en El Carmen porque pasaba algo. Ahora nos conocen en toda la región y un poquito más. Saben que El Carmen existe. Acá se nombra que El Palihue, que Villa Alba, pero Villa Montoro está medio retraído. Por ahí hasta a mí me costaba decir Villa Montoro y prefería decir Villa Elvira, tenía el temor ese".