Barrio Monasterio(Parte 1)*
VIVIENDAS PARA TRABAJADORES Con la intención de construir un complejo habitacional para personal de la Marina y de otras dependencias, la empresa del estado COVIARA compró a Monasterio alrededor del año 1970 unas tierras detrás de la Unidad Penitenciaria Nº 9. En este marco, Astilleros y Fábricas Navales del Estado (A.F.N.E.), dependiente del Comando en Jefe de la Armada inició gestiones ante COVIARA para incluir personal de AFNE en el proyecto de construcción de viviendas que contaba con el apoyo del Banco Hipotecario Nacional. Dentro del seno de Astilleros Río Santiago se creó el 12 de agosto de 1975, por disposición número 47/75 del entonces presidente de A.F.N.E. Capitan de Navío (Re) Enrique R. A. Carranza, una comisión que entendería en la gestión administrativa derivada de la asignación por parte de COVIARA de 540 viviendas para el personal de Astilleros en el Barrio Parque Monasterio. Esta comisión recibió el nombre de VIPAT (Vivienda para Trabajadores), siendo designado como presidente de la misma Antonio Di Placido. De ella dependerá la asignación de las viviendas entre el personal postulado para las mismas considerando el problema social que plantee cada caso: condición de no propietario, grupo familiar, nivel de ingreso de los inscriptos, etc. “Fui el primer administrador y fui el que junté a la gente de Astilleros para hacer el barrio -recuerda Antonio Domingo Di Plácido-. El barrio se iba a hacer en Ensenada, pero por ser zona baja, COVIARA no aceptó. Entonces la empresa fue a ver unas tierras que eran de Monasterio, que era un bañado también atrás de la Unidad Penitenciaria 9. Entonces Monasterio las vendió y dentro del arreglo quedó establecido que el nombre del nuevo barrio sería ese: Barrio Monasterio”. LAS CARACTERÍSTICAS DEL COMPLEJO COVIARA había proyectado la construcción de 992 viviendas a construir en ocho etapas, con un plazo estimativo de entrega de 50 meses. De ese total, 540 viviendas correspondían al personal de Astilleros y el resto a personal militar y civil del Liceo Naval, Hospital Naval, BIM Nº 3, Escuela Naval, SADOS La Plata, Prefectura Naval y Base Aeronaval de Punta Indio. Según se desprende del Boletín Informativo Nº 1 del mes de diciembre de 1976 publicado por VIPAT, el conjunto habitacional Neptuno XXXV “contará con un grupo asistencial y sala de primeros auxilios, grupo educacional con escuela primaria de 11 aulas, jardín de infantes y 3 guarderías convenientemente distribuidas; Grupo cívico con destacamento policial, estafeta de correos y centro administrativo comunal”. Respecto a los servicios, contará con “aprovisionamiento y distribución de agua potable, red troncal y colectoras de desagües cloacales, sistema de alcantarillado y desagües pluviales, red vial primaria y secundaria, red peatonal, red de distribución eléctrica, red de alumbrado público y red de distribución de gas”. COVIARA en su carácter de entidad intermedia contrató los servicios de la empresa constructora SAVICO S.A. a quien le pagaba los honorarios por los avances de la obra con fondos que proporcionaba el Banco Hipotecario Nacional, con el posterior reintegro que debían hacer los consorcistas. La parte proporcional que correspondió abonar a Astilleros por la adquisición de los terrenos se pagó al contado mediante un préstamo que efectuó a los consorcistas la Dirección de Bienestar de la Armada. “En el año 1970 ya empezamos la construcción –continúa Di Plácido- y en el año 1979 se entregaron las primeras viviendas. Esa fue la primera etapa, completándose en etapas posteriores. La tierra y las calles donde se levantó el barrio era todo un barrial. COVIARA contrató una empresa que se llamaba SAVICO y empezó a abrir las calles. El primer galpón en donde se guardaban las máquinas y todo lo que se usó para la obra estaba ubicado al lado de la cárcel, en 10 y 79. Recuerdo que el encargado de todo era el Gordo Morales. Los accesos eran por calle 13 que era de tierra y por 80 que también era de tierra. Cuando se fueron entregando las casas, COVIARA hizo el asfalto de la 80”. Continúa en nuestro próximo número. (*) Fuente consultada: Entrevista y material suministrado por Antonio D. Di Plácido. Barrio Monasterio(Parte 2)* El 3 de octubre de 1975 se llevó a cabo el acto inaugural de las obras del nuevo barrio con la presencia del Gobernador de la provincia, del Comandante General de la Armada, los presidentes de las empresas SAVICO y COVIARA y representantes de A.F.N.E. En el año 1979 se entregan las primeras casas a familias relacionadas con la armada, completándose el total de las obras proyectadas en el año 1986. La firma de los primeros boletos de compra y venta se realizaron en la casa Nº 1 en la cual vivía el Señor Senta y su esposa. “La primer administración del barrio funcionó en la casa de Senta –recuerda Antonio Domingo Di Plácido, primer administrador del barrio-. A mí me convoca COVIARA para que siga adelante con la obra del barrio y luego de dos o tres años se formó el Consorcio con gente nueva y pude liberarme un poco de esa responsabilidad. Como todo barrio nuevo, los problemas eran muchos. Acá por ejemplo se hicieron dos veces las cloacas y los desagües porque se inundaba todo el barrio. El canal que se está reparando ahora estaba de antes en el terreno y se lo entubó para hacer el barrio”. En esa primer etapa, cuando se entregaron las primeras casas, Astilleros Río Santiago ponía los camiones para la mudanza de la gente que se iba a vivir al barrio. “Yo les decía cuídenlo, porque esto que se está haciendo vale oro –continúa Di Placido-. La gente estaba contenta porque habíamos mezclado a la gente de la Marina con la de Astilleros. Al comienzo querían poner de un lado a los de Marina y del otro a la gente de Astilleros, pero esas divisiones iban a traer con el tiempo problemas de integración entre las familias. La suerte de todo es que la gente está viviendo. A pesar de todos los problemas y contratiempos económicos, pagaban una cuota baja y tenían su casa. Además la escritura era gratis”. ALGUNOS PROBLEMAS A SUPERAR El barrio se pudo finalizar a pesar de muchos inconvenientes económicos. Por el año 1982, la obra vivió su momento más crítico cuando se suspende la terminación de 236 viviendas por falta de fondos a causa de la devaluación y el aumento del costo de la construcción. El 14 de septiembre de 1982, según una publicación del diario La Gaceta, se realizó una multitudinaria asamblea en el Centro de Retirados de la Armada en la cual se discutió una propuesta elevada por la empresa COVIARA que planteaba al FONAVI la suspensión de los pagos hasta tanto se retomaran las obras. Sin embargo por mayoría se decidió la consecución de los pagos en virtud de las gestiones exitosas ante el FONAVI para que otorgue los fondos necesarios para la terminación de la obra, la cual se concreta en el año 1986 con la entrega de las últimas viviendas del complejo. “Había un gran problema con los planos, con el instituto de la Vivienda y Coviara –nos comenta Di Plácido-. Finalmente se destrabó y ahora todo el mundo tiene su escritura, ya que antes tenían solo el boleto de compra y venta. Entre las cosas que quedaron pendientes está la escuela, el jardín de infantes y hasta quise hacer una iglesia en 83 entre el diagonal interno y 10, que era donde iba a estar la escuela. Con el tiempo se hicieron las gestiones para el micro y para el agua corriente”. De todos modos los servicios tardaron en llegar y fiel reflejo de ello son dos notas publicadas en el Diario El Día con fecha 16 de septiembre de 1986 en la cual los vecinos se quejan por la falta de suministro por parte de la empresa SEGBA a raíz de una deuda que COVIARA mantenía con la prestadora del servicio y otra de agosto del año 1989 en la cual las quejas apuntaban hacia ENTEL porque luego de una larga espera se habían instalado dos teléfonos públicos en la administración pero no tenían tono. Pero sin dudas la realización del asfalto de la avenida 80 propició que en marzo de 1986 por ordenanza Nº 6118 del Concejo Deliberante se extendiera el recorrido del ramal B de la por entonces Empresa Nueve de Julio, Línea 508 ingresando dicho colectivo al barrio Monasterio. Con el tiempo un vecino del barrio, José Gonzalez fundó una escuela de fútbol infantil para participar de los torneos de LISFI arrancando con cerca de 100 chicos, cuya cancha estaba en 12 bis y 83. EL BARRIO HOY Además de los distintos servicios que actualmente presta la Administración del Consorcio Neptuno XXXV, el barrio cuenta con un Centro de Jubilados y la Asociación Atlética Cultural y Deportiva Barrio Monasterio. Monasterio como tantos barrios viene sufriendo la falta de trabajo. Un ejemplo de ello es que el sustento económico de muchas familias provenía de Astilleros Río Santiago, cuyo difícil presente modificó la situación de esos hogares. Por ese motivo, resulta importante dotar al barrio de obras que por lo menos posibilite una mejor calidad de vida para sus habitantes. A la obra de entubamiento del Arroyo Maldonado que cruza por debajo del barrio, el arreglo de algunas calles y la iluminación de los espacios verdes, se suma la reciente inauguración del Salón de Usos Múltiples “Crucero Gral. Belgrano”, en el cual funcionará la Escuela de Oficios para Jóvenes en Riesgo. (*) Fuente consultada: Entrevista y material suministrado por Antonio D. Di Plácido. |

En nuestra incansable lucha por recuperar la historia de nuestra localidad, hemos seguido recopilando información y testimonios de la historia de los distintos barrios que conforman la localidad de Villa Elvira. Ya hemos publicado la historia del casco fundacional de Villa Elvira, la historia de Villa Garibaldi y de Ignacio Correas. Ahora, gracias a la colaboración de los vecinos, estamos entregándoles aspectos de la historia de un complejo habitacional modelo que ha despertado la admiración de muchos que vinieron a visitar la obra: Barrio Monasterio. Luego de finalizada esta entrega, llegará el turno de Arana. Gracias a todos por colaborar en esta tarea.