Apuntes sobre la Historia de Villa Elvira (*)

Parte 1

Villa ElviraEn la realización de este trabajo, que en el orden personal fue uno de los más  enriquecedores, intentamos acercar, especialmente a los habitantes de Villa Elvira, un aporte para conocerse y pensarse como comunidad con un pasado en común. En base a ello, la primera tarea que abordamos, fue la de establecer la fecha de fundación a través del primer loteo urbano. Esta labor la consideramos cumplida al haber hallado el mismo, y determinar así que fue  el día 12 de Abril de 1908.

Villa Elvira, que nace como periferia de La Plata, no contaba hasta ahora, con un estudio profundo sobre sus orígenes. Muy por el contrario, es La Plata, su casco histórico, el que ha sido objeto de investigaciones desde el mismo momento de su fundación y que ha deslumbrado a propios y ajenos.

La Capital Bonaerense, nace como resultado de un audaz proyecto político: el de la “Generación del ‘80”, y con un esquema urbanístico rígido: su diseño geométrico es una cuadrícula perfecta que incluye avenidas y diagonales. Pero sus hacedores, no pudieron prever su deformado crecimiento, lo cual es apreciable hoy a simple vista. Así este esquema no se mantiene. Más allá de su avenida Circunvalación, La Plata deforma su estructura no manteniendo su cuadrícula perfecta.

En este desarrollo algo anárquico, nacen nuevas poblaciones aledañas, como es el casco de Villa Elvira, derivadas de la llegada de contingentes poblaciones en búsqueda de tierras accesibles, condición que sí brinda la zona, especialmente en su casco histórico, por una parte y los inmigrantes en su mayoría italianos, que se establecen en las quintas, más allá de la calle 90 y su conexión con las localidades de vieja tradición rural como Arana e Ignacio Correas y el caso especial de Villa Garibaldi.

Al impulso de una empresa privada, como es el loteo del matrimonio Ponsati, a partir de 1923, es que en Villa Elvira comienza a darse conformación del llamado Casco Histórico. Un proceso lento y sostenido, sobre todo a partir de la década del ‘30.

Dicho proceso es espontáneo y de rasgos individuales, ya que está presente el empresario inmobiliario, por una parte al ofrecer lotes de tierras en mensualidades, y por otro el inmigrante al que se le agrega ya el migrante interno en pro de la adquisición  del lote. En este contexto de predominio de las fuerzas del mercado, el Estado se hace presente, en 1918, al crear una escuela  tipo Lainez, destinada a los niños hijos de los quinteros, y 20 años más tarde, al inaugurar en 1938 el asfalto de la calle 122 como empalme de la Ruta 11 hacia Magdalena. Se conforma ahí el naciente conglomerado humano en estrecha interdependencia con las zonas rurales.

Este poblamiento primitivo de Villa Elvira, da cuenta desde muy temprano de dos sectores sociales de base local que tienen contornos nítidos: los quinteros y los comerciantes, sobre una base poblacional que tiene su lugar de trabajo fuera de Villa Elvira, en Berisso y Ensenada con sus frigoríficos  y Astilleros, como obreros y operarios, o en el centro de La Plata, como empleados públicos y obreros de la construcción, empleados de Ferrocarril, etc.

El naciente conglomerado humano, ya con base urbana no tarda en crear sus propias instituciones sociales, como formas de agrupamientos sociales internos, y que sirven por lo tanto de canales idóneos y de reclamos en pro del mejoramiento de la calidad de vida y hábitat de sus integrantes.

Nacen así los centros de fomentos, clubes, etc., en forma temprana.

El Estado bajo la forma de gobierno municipal reconocerá esta realidad naciente, con la instalación a mediados de la década del ‘40, de la Delegación de Villa Elvira. Es en esta época, cuando la Provincia elige a Villa Elvira como lugar de asiento del Aeropuerto Provincial, y le otorga el asfalto de la otra arteria por excelencia de la zona que es calle 7 al fondo.

La evolución es sostenida, y los nuevos agrupamientos humanos, tendrán contornos definidos, al generarse distintos barrios, pudiendo observarse en el plano como “manchones” de población entre grandes extensiones de espacios abiertos, carácter que perdura hasta la actualidad. Por lo tanto el crecimiento social espacial no fue uniforme y homogéneo, ya que fue condicionado por la falta de una buena circulación interna, ejemplo de ello fue el lento proceso de asfalto de las arterias transversales como la 72, 80, 90 y 96.

Para la década del  ‘60, el Estado Provincial elige a Villa Elvira para nuevo emprendimiento oficial: la instalación de una Unidad Carcelaria como es la Unidad Nº 9, sobre los terrenos expropiados 15 años atrás, y se logra la facilidad de la conexión con Arana a través del asfalto de la 640.

Es interesante resaltar que para esta época Villa Elvira, cuenta con sólo aproximadamente 5.000 habitantes.

Pero es en la década del ‘80, cuando Villa Elvira se hace numerosa.

En este pasado reciente, sobresale la llegada de nuevos pobladores provenientes tanto de las provincias del interior como de países limítrofes, sin lograr, sin embargo alterar la conformación de centros poblacionales dispersos.

Con los años ‘90, se producen en Villa Elvira, un importante avance en cuanto a la pavimentación de sus calles y por lo tanto la circulación del transporte público que sirve a  esta población en expansión.

Muchos de estos nuevos residentes, que conforman la mano de obra del llamado sector informal de la economía, con alto predominio de los servicios, tienen el mismo comportamiento que aquellos viejos pobladores, que salían a buscar sus fuentes de trabajo fuera de los límites de Villa Elvira.

Hoy el destino laboral se circunscribe a La Plata.

Es más si hay algo que tienen en común, el viejo quintero de principios de siglo, el almacenero del casco histórico, la mujer del obrero que queda al cuidado de los hijos, la operaria del frigorífico, o el empleado público que va a cubrir su cargo a La Plata, con estos nuevos sectores populares que circulan por la ciudad, con sus trabajos domiciliarios en forma de changas o servicios domésticos, es justamente el duro trabajo y esfuerzo cotidiano con enormes ansias de progreso.

A esas manos que conocen del trabajo y a esos corazones que conocen del amor a su familia, y por lo tanto al suelo donde han decidido forjar su destino está dedicado esta investigación.

El presente trabajo, que no pretende ser una historia acabada de Villa Elvira, sino el primer escalón hacia un proceso de reconocimiento por parte de los villaelvirenses de un pasado en común. Por lo tanto, necesita ser analizado y discutido por sus propios protagonistas. Por ello, si nuestro trabajo genera un profundo intercambio de opiniones así como intercambio de testimonios en un entorno de sano discenso, podemos afirmar que nuestra meta original está cumplida.

[Resumen de la extensa investigación realizada en el año 1997]


Apuntes sobre la historia de Villa Elvira (*)

Parte 2

Estancias en el Area de La Plata¿Cómo nace Villa Elvira?

Las poblaciones surgen por distintos y variados motivos: por una imposición política como es el caso de la ciudad de La Plata o de acuerdo al antiguo ordenamiento colonial, caso de las antiguas capitales provinciales: Buenos Aires, Córdoba, etc., por la preexistencia de un nudo ferroviario (Temperley, Basavilbaso, etc.,); por la creación de las colonias agrícolas, (Esperanza en Santa Fe); como respuesta a la lucha del blanco contra el indígena, (Trenque Lauquen, Carhué, etc.) así las listas de las causas del nacimiento de poblaciones en nuestro país puede ser numerosa.

Para el caso de Villa Elvira, y previa consulta con el Archivo Histórico de la Provincia de Buenos Aires, ”Dr. Ricardo Levene” se llega a la conclusión que el mejor criterio para establecer su fundación, de acuerdo a sus características de periferia de la nueva capital Bonaerense, es localizar la fecha del primer loteo urbano.

Antecedentes Históricos

Las tierras que hoy ocupa Villa Elvira, forman parte, a la llegada de los españoles, de la denominada “isla de los guaraníes”, nombre dado por Juan de Garay a esta zona. La misma formaba parte de una mayor conocida como “Pago de la Magdalena”.

Al llegar Garay a la región delimita y da nombre a una vasta extensión en la costa del Río de La Plata, para luego subdividirla en fracciones, que tomaran el nombre de “suertes”. Estas, generalmente consisten en media legua de frente, es decir 2.600 metros y una legua y media de fondo o sea 7.800 metros.

Una vez marcadas estas “suertes”, el conquistador las da en merced, según denominación española. En el caso que nos ocupa, Garay otorga a Rodrigo Ortiz de Zárate, una suerte que barca desde la actual calle 65 de la Ciudad de La Plata, hacia el sudeste llegando a 1.600 metros más allá de la actual Circunvalación, es decir aproximadamente hasta calle 86. Esta zona hacia fines del siglo XVI tenía población guaraní, por lo cual se entiende que la da el conquistador. Así Garay, en su exploración mantendrá contactos con dichos nativos, precisamente en la actual calle 122 denominada barraca o albardón, según el especialista Alberto S.J.de Paula y podemos afirmar, que hasta allí llegaron los malones de las tribus araucanas.

Ortiz de Zárate no realiza mejoras en la zona y para el año 1636 la región se mantiene desierta y despoblada, lo que le permite a don Pedro Roxas y Acevedo solicitarlas en merced y otorgándosela en dicho año por el precio de 200 pesos. Este precio resultó bajo pues la zona era considerada una región de difícil acceso y poblamiento por el peligro indígena.

A mediados del siglo XVII Domingo Pelliza, que había comprado estos territorios a la testamentaria de Rozas y Acevedo, a su vez la vende a don José Sosa.

El siglo XIX encuentra a nuestras tierras con profundas transformaciones: es el fin del régimen colonial español y por lo tanto el inicio de los gobiernos criollos, que traerá aparejado un largo período de duras luchas internas hasta lograrse la definitiva organización nacional.

La ciudad de La Plata nace como prenda de unión y representa el resultado feliz de dichos conflictos, como fue la Cuestión Capital.

En cuanto al aspecto territorial económico se profundiza el fraccionamiento de las viejas mercedes españolas, proceso ya iniciado a mediados del siglo XVIII. Esta subdivisión en estancias acompañará la evolución económica de la campaña bonaerense, cuyo punto culminante en la economía pecuniaria primitiva será la instalación de los saladeros. La zona que nos ocupa y su región de influencia, es escenario privilegiado de estos pioneros establecimientos como es el caso de Atalaya en Magdalena, o el caso de la compra en 1821 de la “Estancia del Rey” ( hoy “La Armonía”) de la poderosa sociedad de Rosas, Terrero y Cía, formada por Juan Manuel de Rosas, Juan Nepomuceno Terrero y Luis Dorrego y posteriormente en 1822 vendida a José Joaquín Arana. Junto con la familia Arana (emparentada con el futuro gobernador de la Provincia don Dardo Rocha, a través de su esposa), comienzan a comprar grandes extensiones de tierras las familias Leguinechi, Villanueva y Saralegui.

En febril crecimiento económico que vive la región pampeana en nuestro país, a partir de la expansión agropecuaria en la década de 1880, tiene en la provincia de Buenos Aires su principal ámbito de expansión y particularmente desde 1882 a La Plata, como exponente urbano y visible de la vitalidad de esa Generación del ‘80.

Este clima expansivo, alienta un alto grado de especulación tanto financiera como económica sobre todo el ámbito de compra y venta de tierras, agudizado en el caso de la nueva capital, por toda una legislación de estímulo poblacional.

En este marco es fácil encontrar entonces, empresarios privados así como entidades bancarias y financieras dedicadas al negocio inmobiliario. Así es como hallamos a don Juan Elías Chilotegui, médico entrerriano, hijo de franceses, quien en 1880 compra una fracción de 8 hectáreas en la zona de los alrededores de La Plata.

[Resumen de la extensa investigación realizada en el año 1997]


Apuntes sobre la historia de Villa Elvira

Parte 3

Loteo FundacionalHacia el loteo fundacional

En el escenario tanto nacional como provincial de alta especulación inmobiliaria, que se da a partir de la década del ‘80 con su consecuente valorización extraordinaria de las tierras, se cierne la sombra de la crisis económica y financiera de 1890, produciéndose el quiebre de varias instituciones bancarias y afines. Específicamente para el caso que nos ocupa, es de interés resaltar que el Banco Buenos Aires ( origen del Banco Provincia de Buenos Aires), el Banco Nacional (antecedente del Banco de la Nación Argentina) y la Caja de Ahorros de la Provincia de Buenos Aires, los cuales sufren liquidaciones y quiebras, se verán arrastrados a llevar negociaciones internas para compensar sus alicaídos estados financieros.

Esto es justamente lo que ocurre entre el Banco Nacional que compra tierras al Banco de Buenos Aires en su calidad de acreedor, mediante Escritura Pública ante Francisco Argerich el 1 de Agosto de 1893. Las tierras en cuestión son parte del futuro casco histórico de Villa Elvira.

Los terrenos fueron inscriptos por el Banco Nacional en Diciembre de 1907 en el Registro de Propiedad bajo el número 59592 sumando una superficie total de 98 hectáreas.

Pero el Banco Nacional no escapará a su propia liquidación y por ello es que por acta del 12 de Febrero de 1908: “Autoriza a los martilleros Achouron Hnos a efectuar la fusión en lotes de los terrenos de la Ensenada (sic) cuya venta en remate se realizará el 12 de Abril de 1908. Base del remate 12 centavos el metro cuadrado con los números 1 al 47 inclusive y de $ 500 las hectáreas a los lotes señalados con los números 48 al 55 inclusive..” Firmado: Ángel Estrada - Presidente y P. Lanús - Director.

Aviso del remate del 12 de Abril de 1908.

A continuación reproducimos el texto del aviso que se publicó en el diario El Día el 11 de Abril de 1908 en la página 3 columna 5:

Banco de la Nación Argentina

(sección Banco Nacional en liquidación)

Condiciones de pago

            1) 10 % en garantía y como seña en el acto de remate y al firmarse el boleto, que perderá el comprador en caso de no cumplir la obligación contraída; 10 % al firmarse la escritura de venta que deberá otorgarse dentro de los 30 días de haberse notificado el comprador de la aprobación del remate por el Banco y el 80% restante firmara una letra renovable cada 90 días con la amortización del 10% en cada vencimiento más el interés del 10% anual que abonará el comprador adelantado en cada trimestre quedando la propiedad hipotecada hasta completa la extinción de la deuda. La escritura deberá ser otorgada por el Escribano del Banco y los gastos de escritura y cancelación de la hipoteca serán por cuenta del comprador.

            2) Los títulos de propiedad pueden revisarse en el Banco de la Nación Argentina Sección Banco Nacional en liquidación.

B. Alchouron y Hermano

Terrenos linderos al Ejido de la Ciudad de La Plata.

55 fracciones frente a las prolongaciones de las calles 1-5-7-116-118-120, camino a la Magdalena.

El  Domingo 12 de Abril a las 2 de la tarde procederemos a vender por orden de la Nación Argentina y Cta. de la liquidación del Banco Nacional y en las condiciones de pago arriba estipuladas bajo el número 1, las siguientes fracciones de terreno señaladas con el plano respectivo con el Nº 1 al 55.

Estas 55 fracciones de terreno lindan en conjunto al NO calle en medio con las quintas números 63 a 70 y 73 a 75 al En con el camino a la Magdalena al SO calle en medio viuda de Iriarte y al SE con don Ángel Sastre.

Base de venta: Los lotes 1 al 47 0,12 $ el metro cuadrado y los lotes 48 a 55 $ 500 la hectárea.

Serán entregados a los compradores perfectamente amojonados.

Por planos demás datos concurrir al Banco de la Nación Argentina- Sección Banco Nacional en liquidación o a los martilleros Calle Bartolomé Mitre Nº 451. Capital Federal

En nuestro próximo número, no se pierda los pormenores del remate.

[Resumen de la extensa investigación realizada en el año 1997]


Apuntes sobre la historia de Villa Elvira

Parte 4

Villa ElviraLos primeros compradores

En nuestro número anterior habíamos hecho referencia a la publicidad del loteo a realizarse en abril de 1908 por los martilleros Achouron Hnos. Efectivamente, el remate anunciado se realizó y con éxito tal cual consta en el Protocolo del Escribano Esteban Achinelly quien se encargó de las escrituras de los lotes.

Por lo tanto podemos definir, sin temor a equivocarnos que la actual Villa Elvira, tiene su partida de nacimiento la tarde del domingo del 12 de Abril de 1908.

Si observamos el plano del loteo fundacional, entrevemos que es en parte la zona de mayor concentración de viviendas urbanas, ya que el remate comprende desde la calle 74 hasta 84 y de 122 o camino a Magdalena hasta calle 7.

Del análisis de los primeros compradores, es llamativo la importante adquisición efectuada por Samuel Ponsati ( segundo esposo de doña Elvira Sotés), ya que en dicho remate compra parcelas 1 al 14 inclusive, lo cual dará desde el primer momento, el carácter de principal propietario de la zona.

En base a estos lotes se constituirá la quinta llamada Villa Elvira, en homenaje a su flamante esposa. La misma se extiende a partir de la esquina de  2 y 76.

Otros adquirentes son Felipe Costa, José Rava, Saverio Scelzo y Manuel Klotz; el Señor Arturo Zunda quien compra la fracción Nº 53 la cual incorpora en el año 1919 al acervo del matrimonio Sotés Ponsati, por compra efectuada por doña Elvira con fondos propios a la sucesión de Zunda.

La parcela Nº 7, asimismo, la compra la Provincia de Buenos Aires, quien la dona a la Arquidiócesis de La Plata, donde en 1920 funcionará el Asilo de Huérfanas y que actualmente constituye la Escuela “Nuestra Señora del Luján Sierra”.

La parcela lindante la dona el propio Samuel Ponsati a la misma institución.

Cabe aclarar, que al año siguiente es decir el 24 de Octubre de 1909 se  realiza un nuevo loteo de 64 terrenos del llamado Barrio Vieyra. Esto es en la calle 1 a 2 y de 76 a 78. Este loteo encargado al Martillero Juan M. Villafañe, domiciliado en calle 7 Nº 775 de La Plata, y cuyas escrituras se realizaron ante Francisco Lenzi, tendrá más éxito que el anterior, al ser las parcelas de menor dimensión, ya que no superan los 8 metros de frente y su precio base es de $ 3 por mes en 80 mensualidades, lo que está indicando el estímulo a la adquisición inmobiliaria, para sus futuras viviendas de los sectores bajos y medios recursos. Llegará una alternativa más accesible para estos nuevos pobladores. La publicidad del remate así lo confirma: “La Compra a Plazo. La compra a plazo sin interés, como la que se ofrece, en cuota mínima al alcance del más pobre, constituye siempre mejor negocio para el comprador que para el vendedor debido a la suba en el valor de la tierra en esta ciudad, suba que recién se inicia y a de continuar, pues La Plata recorrerá una senda de creciente progreso sin ninguna interrupción. Los $ 3 m/n que pedimos para cada lote, los puede abonar cualquiera; se ahorran sin esfuerzo por el jornalero o empleado más modesto. A comprar pues, todos, aunque sea un lote”.

Entre los compradores encontramos: Cazzola, Salvador Aiello, Jesús García, Ana Ricci de Contardi, Mario Polo, Alfonso Poggio, Victor Russian, Camilo Cucciarelli, Lorenzo Perazzolo, Samuel Ponsati, Santiago Paterlini , Juana Sacco, Bayone, Justo Andrade, Ricardo Gomez, Francisco Langone, Juan Villa, Ramón Martínez Maldonado, etc. Este nuevo loteo viene a demostrar el rápido crecimiento que tiene la zona, así como la dinámica en el negocio inmobiliario, ya que estas parcelas son producto del loteo fundacional efectuado un año atrás.

Cabe aclarar que estas tierras eran propiedad de Santiago Linares Palmer y que apenas dos meses antes los habían adquirido a estos terrenos a don Eduardo Fernández y Andrés Devoto y estos a su vez en Julio del mismo año 1909 a don Manuel Klotz. Con lo que se puede observar que la especulación y movimiento de ventas de tierras no era exclusivo de las entidades financieras, dicha práctica se ha incorporado en los sectores sociales en ascenso como una forma de ganar rentabilidad en la compra y venta de lotes.

A los efectos de darle una dimensión real del significado en términos de costo de vida e ingresos, respecto de los $ 3 por mes en que consiste la cuota del lote, podemos afirmar que es sumamente accesible ya que el salario diario de un oficial albañil es de $5 en el año 1907, lo mismo cobra un obrero portuario, mientras que el kilo de carne cuesta en 1909 unos 80 centavos, mientras que el alquiler se encarecía a $20. Es este precio y sus condiciones un buen estímulo para el poblamiento.

Es interesante remarcar que para esta época ya la zona loteada tiene un nombre de reconocimiento entre sus pobladores: Villa Elvira.

[Resumen de la extensa investigación realizada en el año 1997]


Apuntes sobre la historia de Villa Elvira

Parte 5

Doña Elvira Sotés

El loteo fundacional llevado a cabo el 12 de abril de 1908 –del cual nos ocupamos en nuestro número anterior- tuvo como principales compradores al matrimonio compuesto por Samuel Ponsati y Elvira Sotés. Con el tiempo, el nuevo loteo llevado a cabo por los Ponsati adquirirá la denominación de Villa Elvira, tomando su nombre de Elvira Sotés.

La Señora Doña Elvira, era originaria de Bilbao, España, nacida en 1866 y de padres españoles: Don Fructuoso Sotés y Catalina Lagastibelza. Siendo niña aún emigran a la Argentina estableciéndose en Chascomús. El 1º de Agosto de 1885 se casa en esta ciudad a los 19 años con el Doctor Juan Elías Chilotegui, médico de 31 años nacido en Entre Ríos. Hijo este de Juan Chilotegui  y de Margarita Aguirrebery residentes en Concepción del Uruguay, Entre Ríos.

Un año antes del casamiento el Dr. Chilotegui reconoce la paternidad de una niña con el nombre de Adelia Elvira que había nacido el 7 de Mayo de 1880, siendo sus padrinos Don Fructuoso Sotés ( padre de Elvira ) y Margarita  Aguirreberry ( madre de Juan Chilotegui) ante el cura párroco de la iglesia de Chascomús, padre Julián Quintana.

Este manifiesta en nota al margen la reserva del nombre y apellido de la madre.

En el año 1905, fallece Don Juan Elías Chilotegui, y al juicio sucesorio se presenta su esposa Doña Elvira Sotés y su hija Adelia Victoria Chilotegui de Hardoy.

Sin especificar la relación de parentesco entre ambas. Sin embargo en el mismo juicio aparece al acta de matrimonio de Adelia con Esteban Hardoy de fecha 7 de Mayo de 1903 figurando como padres de la contrayente: “Juan Elías Chilotegui, argentino médico y Doña Elvira Sotés, española, domiciliados en la misma casa de su hija”

Chilotegui indudablemente era un hombre de fortuna, figurando entre los primeros compradores de tierras en la recién fundada La Plata, con adquisición de 8 hectáreas en la zona de Hernández. Se completa su haber entre otros bienes con campos en Bahía Blanca, Saavedra, Brandsen, cabezas de ganado y dos importantes fincas en la propia ciudad de La Plata.

En el juicio sucesorio, tanto su esposa Doña Elvira, como su hija Doña Adelia quedan, por lo tanto, en una excelente situación económica con sus patrimonios separados.

En el año 1908 Doña Elvira Vda. de Chilotegui, se casa con Don Samuel Alejandro Ponsati, uruguayo de profesión empresario y rentista. Él  es quien trae a su flamante esposa a invertir en la zona de Villa Elvira. El matrimonio a partir de esta fecha, como ya lo hemos visto en nuestra anterior entrega, será adquiriente de importantes número de lotes tanto del loteo fundacional como de los que posteriormente compran a particulares.

Desgraciadamente carecemos de mayores datos filiatorios del Sr. Ponsati, ya que su sucesión que tramitó en los juzgados de la Plata no ha podido ser localizada.

Samuel Ponsati, fallece en nuestra ciudad el día 29 de Agosta de 1931 y cuatro años más tarde muere en la Capital Federal (Villa Devoto) el día 5 de Julio de 1935, Doña Elvira Sotés de Ponsati.

Doña Elvira deja testamento ante el Escribano Elías J. Grigera a favor de su sobrina carnal María Buffil de Reynoso, domiciliada en Villa del Parque y que se entrega a su juicio sucesorio. En este documento de día 25 de Abril de 1932, declara “que es viuda de sus primas nupcias de Juan Elías Chilotegui de cuyo matrimonio no tuvo sucesión ... que no tiene hijos naturales, ni ascendientes, ni descendientes,... que todos los bienes que le corresponda de la testamentaria de su finado esposo Don Samuel Alejandro Ponsati, como así también de todos los bienes de su pertenencia exclusiva, ya sea muebles o inmuebles y así también los que pudiera haber heredado...los lea a favor de su sobrina carnal Doña María Dora Buffil de Reynoso...”(SOTES DE PONSATI, Elvira. Juzgado 10 sec. 8 Archivo Dep. Judicial La Plata, fs 5/6)

Con todo esto se puede observar, que a pesar de reconocer como hija a Doña Adelia Elvira Chilotegui de Hardoy en el momento de su casamiento, cuando establece su última voluntad en cuanto a los bienes a heredar, solo tiene presente a su sobrina María Dora.

Con este recorrido por la vida de Doña Elvira Sotés, quisimos resaltar la fortaleza patrimonial de la señora, que conjuntamente con su segundo esposo, Samuel Ponsati, les permite ser los importantes propietarios y luego los grandes vendedores de las tierras que hoy conforman el denominado casco histórico de Villa Elvira.

Estos terrenos comienzan a incorporarse al matrimonio desde el loteo fundacional del año 1908, con la adquisición de 14 hectáreas. Continúa en 1909 con la compra de varios terrenos más que adquieren a particulares, tales como las realizadas a Zunda en 1919, a Ulises Villalobos -dos hectáreas- en 1920 y en el mismo año a Manuel Torrent -otras dos hectáreas-, entre otras operaciones.

[Resumen de la extensa investigación realizada en el año 1997]


Apuntes sobre la historia de Villa Elvira

(Parte 6)

El loteo de los Ponsati.

Aviso Publicitario Villa PonsatiComo vimos en nuestro número anterior, el matrimonio compuesto por Samuel Ponsati y Elvira Sotés fue el principal comprador del loteo fundacional llevado a cabo el 12 de abril de 1908, con la adquisición de 14 hectáreas, a las cuales sumaron otras más con el correr de los años. Son dichas propiedades, tras un nuevo loteo, las que conformarán el denominado casco histórico de Villa Elvira.

La  gran venta se inicia en 1923, cuando los Ponsati diseñan su estrategia comercial inmobiliaria, dividiendo las fracciones en lotes cuyas medidas promedio son 10 metros por 40 metros. El loteo comprendió los terrenos ubicados entre las calles 74 a 84 y de 120 a 122 y contó con una importante publicidad que destacaba la presencia de la Escuela Nº 8, instalada provisoriamente en 122 y 80,  las ventajas de un suelo alto y tierra negra, y las cercanías con la ciudad de La Plata. Instalan la base de operaciones comerciales en el local de la esquina de 120 y 76, que viejos pobladores todavía la recuerdan.

En este escritorio se pagan las mensualidades y como alternativa en la casa particular de los Ponsati de calle 51 Nº 31 con teléfono U.T.1893.

Las condiciones de ventas son: 80 mensualidades, o pago al contado con 25 % de descuento. La posesión se obtiene con el pago de dos cuotas. Se aclara que para los compradores de las localidades de lugares distantes, los pagos se pueden hacer efectivos cada 3 meses por giro postal o cheque al vendedor.

El valor de la cuota promedio es de $ 10 mientras que las ventas al contado oscilan  entre 500 y 1000 pesos.

AVISO DE PUBLICIDAD DE VENTA DE LOTES POR PARTE DE LOS PONSATI.

“IMPORTANTE: Con una pequeña economía mensual, se puede poseer un lote de tierra en el punto indiscutiblemente de mayor progreso de esta ciudad, con todos los adelantos del centro de donde dista solo 20 cuadras, punto altísimo, con calles consolidadas, luz eléctricas, colegios, correos”. (Extraído de carpeta 122. Archivo histórico de Geodesia).

Para el año 1928, hay un remate judicial de terrenos en beneficio de los Ponsati en calidad de acreedores por un crédito hipotecario impago por parte de Adolfo Gatti, consistente en 15 lotes en calle 78 entre 121 y 122. Se realiza el 29 de Enero de 1928, siendo de esta forma recuperados estos terrenos por los Ponsati al presentarse en el remate y ser adquirentes por la seña mínima.

Al año siguiente, se realiza la promoción para vender los remanentes de los terrenos bajo la denominación de VILLA PONSATI. En estos están incluidos los lotes recuperados judicialmente. Los límites de las calles por lo tanto son: 74 a 84 y de 120 a 122. En la misma se promociona la venta de un ”Chalet sobre Boulevard 120, compuesto de hall, escritorio, 2 dormitorios, hall con vidrios ingleses, baño con instalación para cloacas, cocina todo interno, garaje, galería y lavadero cubierto. Molino. Carpintería de cedro y celosías de hierro y pisos de parquet y mosaicos”. El precio es de $8000.

Habiendo fallecido el matrimonio, la heredera, Doña M. Dora de Reynoso, para solventar los gastos de la sucesión se procede al remate judicial de remanentes de tierras consistente en 17 lotes y la casa que fuera utilizada como Escritorio para ventas de los lotes, sita en calle 120 y 76.

El remate estuvo a cargo de Juan Pablo Bonifacio de la calle 45 Nº 486 de la Plata.

En estas operaciones se mantiene el Escribano de la familia, Elías Grigera mientras opera como administrador del Sr. Roca, quien por denuncia de la propia Heredera, y de los compradores, al actuar de mala fe es condenado judicialmente.

Con fecha 9 de diciembre de 1958, María Dora Buffil de Reynoso vende a la Srta.Beatriz Vicini todas las acciones y derechos que le corresponden por la sucesión de su tía a razón de $ 50.000 m/n. Es interesante observar que la Srta. Vicini al poco tiempo se presenta en el juicio sucesorio con su nuevo estado civil, casada con el escribano Elías Grigera.

Aquí se cierra el círculo iniciado a principios de siglo por los Ponsati, quienes se encargaron de la venta y división en lotes de lo que hoy denominamos “Casco Histórico de Villa Elvira”.

[Resumen de la extensa investigación realizada en el año 1997]

 
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