Villa Garibaldi (Parte 1)

En esta primera entrega haremos hincapié en tres aspectos que se combinaron para llegar a la fundación de la villa un 15 de abril de 1888. Estos son el auge de las empresas inmobiliarias, la fuerte presencia de la colectividad italiana en nuestra región y los sueños de un hombre llamado Emilio Morales Gauna.

LA APARICION DE COMPAÑIAS INMOBILIARIAS Y FINANCIERAS

Con un avance extraordinario en todas las áreas, la recientemente fundada ciudad de La Plata crecía a un ritmo sostenido, así lo demuestra el Censo General realizado por la Oficina de Estadísticas de Emilio R. CONI, en el año 1884. En ese contexto, fueron apareciendo diversas compañías inmobiliarias, con fines de especulación, siendo una de las primeras la sociedad anónima “La Edificadora” en 1883. A ésta siguió en 1884 el Banco Constructor de La Plata, con ciento treinta y siete (137) accionistas fundadores, entre los que se encontraba Eugenio SICARDI. Dicha empresa estableció la Villa Banco Constructor en la zona portuaria. Entre otras podemos citar a la Territorial con la villa del mismo nombre en 1887; la Empresa Internacional de Tierras “La Comercial”, en 1886, fraccionando en la zona de Rufino de Elizalde y Villa Dardo Rocha, ambas en La Plata.

La grave crisis financiera de 1890, hizo que cayeran los valores y la demanda inmobiliaria, afectando seriamente el desenvolvimiento de estas empresas, sino también la continuidad de los Bancos oficiales, como veremos mas adelante. Buenos Aires comenzó con el tiempo a reactivarse mucho antes que La Plata.

LA MANO DE OBRA – LOS ITALIANOS

Además del aspecto inmobiliario, la mano de obra calificada fue factor primordial en la construcción de La Plata.

Cabe destacar que hacia el año 1880 comienzan a llegar junto a otros inmigrantes europeos, muchos italianos, que escapaban de las condiciones paupérrimas de sus economías y de la inestabilidad social de sus países. Llegaban al Puerto de Buenos Aires y en esa ciudad se quedaban, intentando subsistir de cualquier modo y viviendo en condiciones, en muchos casos terribles, agrupándose en pequeñas habitaciones en las casas de inquilinato. Ya en el año 1887, había en Buenos Aires 2.462 conventillos que albergaban a 123.188 moradores, de los cuales la mitad eran italianos.

Con respecto a La Plata digamos que en el primer censo levantado el 25 de marzo de 1884, por la Oficina de Estadísticas a cargo de Emilio CONI del Ministerio de Gobierno, contaba con 10.407 habitantes, de los cuales la mayoría eran varones (8.779 y 1628 mujeres), siendo solamente 2.278 argentinos. Los italianos eran 4.585 (4.126 varones y 459 mujeres), de los cuales 1.150 eran albañiles; 199 carpinteros; 75 carreros; 203 comerciantes; 1203 jornaleros; 103 dependientes; 73 empleados; 33 vigilantes; 32 cocineros; 24 herreros y sin especificar el resto.

Siendo mayoría en la zona y siendo los directos responsables de la construcción  y ornamentación de las ciudades que se proyectaban en ese tiempo, podemos entender el porque se quiso homenajear a esa colectividad erigiendo una ciudad que llevara el nombre de su héroe máximo: Giuseppe Garibaldi.

QUIEN ERA EMILIO MORALES GAUNA

Morales Gauna estuvo desde un principio ligado a la fundación de La Plata. Su presencia en la colocación  de la piedra fundamental el 19 de noviembre, no era un hecho casual.

Su amplia gama de actividades (promotor, martillero, empresario, industrial) y otras a las que se dedicó en sus primeros años (arriero; comerciante; iniciador de pueblos; colonizador y también periodista), hizo que éste salteño vinculado a la sociedad porteña y a la incipiente y nueva formación platense, tuviera activa participación en los inicios de Villa Garibaldi.

Emparentado con José Evaristo URIBURU, también salteño (presidente en 1895), y de Francisco URIBURU, Presidente del Banco de la Provincia de Buenos Aires 1883-1885 y destacada figura en los primeros años de La Plata, amigo del Dr. Victoriano de la Plaza, Ministro de Relaciones Exteriores y delegado de ROCA en la fundación de La Plata, conjuntamente con GONZALEZ MOREN solicitan el 8 de agosto de 1882, al Ministerio de Gobierno terrenos para instalar hornos de ladrillo en inmediaciones del Arroyo del Gato y cerca de los hornos de Cerrano.

También establece “La Industrial Sociedad Anónima” para cooperar en el desarrollo de la agricultura e industria, formación de colonias, centros agrícolas, concesiones de tranways y ferrocarriles, compra y venta de tierras, préstamos de dinero, involucrado en sus actividades a importantes hombres de negocios y políticos.

Organizó bancos y sociedades dedicadas a la construcción y financiamiento para la adquisición de tierras, tales como Banco Constructor la Territorial; La Empresa Internacional de tierras; La Comercial; La Industrial y La Cruz Roja, esta última encargada de fundar villas, con la organización previa de los lugares y remates posteriores.

MORALES GAUNA además de ser el promotor de Villa Garibaldi, también gestionó el establecimiento de la Nueva Villa Elisa (Arturo Seguí) año 1888, Barrio Vieyra en 1889, Villa Banco Constructor en 1888, en la localidad de Berisso, Barrio Monasterio. Este barrio debe su nombre al Dr. Francisco MONASTERIO, hijo de Martín MONASTERIO integrante de la sociedad La Cruz Roja, y amigo de MORALES GAUNA, casado con Amalia Vieyra de MONASTERIO, hija de Jaime VIEYRA y este a su vez de Basilio VIEYRA, fundador del barrio del mismo nombre en 1888. Todas con lotes en venta con facilidades hipotecarias que otorgaba el Banco Hipotecario en conexión con todas estas sociedades dedicadas a la especulación inmobiliaria, que terminaron con la quiebra de éste último arrastrando en su caída al propio Banco de la Provincia de Buenos Aires.

MORALES GAUNA casado con doña Herminia TERRILE fallece en La Plata el 26 de mayo de 1937, y según el aviso fúnebre del diario “El Día” del 27 de mayo de 1937, sus restos fueron velados en la casa mortuoria de calle 51 entre 22 y 23, por sus familiares: esposa Herminia TERRILE de Morales, hijos: Elisa M. de MARISTANY, Herminia M. de NKEES, Emilio; Fernando A.; Germán D.; César y Dora E. MORALES.

Carlos Morales, nieto del fundador de Villa Garibaldi, señala en la Revista Zona Sur en febrero del año 1999, que su abuelo “era admirador y contemporáneo de Giuseppe Garibaldi, y como lo admiraba tanto como persona y en homenaje a los inmigrantes italianos, decide darle el nombre de Villa Garibaldi.”  Sobre sus últimos años, recuerda Morales que “ellos fueron sorprendidos por la depresión del ’90 y se funden. Mi abuelo queda totalmente en la quiebra y se va a Salta. Allí existía un pueblo de nombre Esteco que había sido sepultado por un terremoto e inicia excavaciones. Se dedica a la minería y luego se dirige a Apóstoles, Misiones, donde posee yerbatales y establecimientos donde procesa caña de azúcar y té entre otras cosas. Más tarde en Rosario es nombrado director de la Sociedad Agrícola y funda el zoológico de esa ciudad. Cuando muere, su situación económica no era la mejor, pero siempre estuvo vinculado a todo lo que él le gustaba: los loteos y la lucha por el progreso.”

(*) Fuentes consultadas: Investigación del Departamento de Investigación Histórica y Cartográfica de la Dirección de Geodesia del Ministerio de Obras y Servicios Públicos Provincia de Buenos Aires del año  1999 y Revista Zona Sur editada por el Centro de Fomento Villa Garibaldi.


Villa Garibaldi (Parte 2)

CARACTERÍSTICAS DEL FRACCIONAMIENTO

Después de realizar un pequeño bosquejo de la persona de Emilio MORALES GAUNA y de los factores que llevaron a proyectar la fundación de Villa Garibaldi, diremos que la trama estaba armada, pero faltaba dividir las tierras por medio de un profesional avezado en la materia y que fuera conocido en los círculos platenses y especialmente porteños.

Es así como recae en el Agrimensor Luis MONTEVERDE que recibe su título en 1886, habiendo trabajado en Ferrocarriles y participando en trabajos posteriores a la fundación de La Plata.

El fraccionamiento proyectado en unas 800 hectáreas, destinadas 500 al amanzanamiento o parte urbana y el resto a quintas y chacras, agregado al folio 221 del 1888 del Registro del Escribano LOPEZ CAMELO, el cual es atribuido su autoría al Agrimensor MONTEVERDE, por las razones ya expuestas.

El fraccionamiento de Villa Garibaldi nunca fue aprobado oficialmente, por el simple hecho que no fue presentado ante las autoridades del Departamento de Ingenieros.

El Agrimensor MONTEVERDE no podía desconocer las normas existentes al momento, por haber pertenecido un año antes al citado Ente, el cual no hubiera aprobado dentro de ese enorme loteo solamente dos plazas, que constituían en superficie casi la mitad del trazado de la ciudad de La Plata, siendo el de mayor consideración después del de la fundación de la nueva capital, llegando los límites de las chacras hasta los bañados del arroyo El Pescado, en una clara irregularidad y no haciendo mención a las reservas de usos públicos que se estilaba donar en los nuevos centros de población, a pesar que las propagandas previas hablaban de escuelas, bibliotecas, teatros, iglesias, etc, etc.

LA PUBLICIDAD EN LOS MEDIOS PERIODÍSTICOS DE LA EPOCA

Conjuntamente con SICARDI y GONZALEZ MOREN propietarios de las tierras,  MORALES GAUNA a cargo de “La Cruz Roja”, sociedad que como tantas otras se ocupaba de la venta de tierras, comienza un amplio despliegue publicitario, ofreciéndose traslados gratuitos en distintos medios de transporte desde el interior (tren) y desde Uruguay y Brasil (barcos) con fantásticas recepciones a familias interesadas en conocer la zona y radicarse posteriormente en ellas, especialmente de origen italiano.

A tal efecto y en homenaje a la importante colectividad italiana radicada en La Plata y Buenos Aires, denominó “Villa Garibaldi” al nuevo núcleo de población, por Giuseppe GARIBALDI, general en Europa y soldado en América.

Es así como el diario “La Patria degli Italiani” de marzo de 1888, anunciaba la construcción de viviendas, hoteles, negocios, residencias, en torno a la plaza principal donde se estaba levantando la estatua del héroe, junto a fuentes de agua. Además estaba la iglesia, escuela, biblioteca, oficinas de la Cruz Roja y de la Escribanía de Agustín LOPEZ CAMELO, con paseos, asfaltos, clínicas, telégrafo, teléfonos, tranways eléctricos, es decir una ciudad encantada que sería levantada “de la noche a la mañana”.

Se imprimieron planos en pañuelos de seda, que se regalaban en las primeras reuniones, las cuales eran ampulosas fiestas populares, con diversiones de toda clase y asado, empanadas y vino, bajo grandes carpas, todo esto amenizado con bandas musicales.

A partir del 21 de marzo se comienza a publicar en el Diario La Capital, “el acontecimiento en la República Argentina” que tendría lugar el 15 de abril, con un remate a toda pompa, con la actuación de la banda de música del maestro FURLOTTI.

El 2 de abril se inaugura la Estatua de Garibaldi, modelada por el Escultor Abraham GIOVANOLLA, quién la dispuso sobre un amplio pedestal de mampostería, junto a dos fuentes de agua, debajo de una hermosa arboleda de eucaliptos.

A los pies del monumento se sirvió un asado con cuero, donde asistieron la mayoría de residentes italianos, haciéndose nuevos anuncios como la apertura de una escuela.

El 12 de abril de 1888, en el Diario “La Prensa”, rubro Noticias de La Plata, página 5, con el título de Villa Garibaldi, y haciendo mención a que el día anterior se había recibido de la Empresa de la Villa Garibaldi, la siguiente invitación: Sr. corresponsal de La Prensa: ... “La Empresa de la Villa Garibaldi pueblo de reciente creación, situado a sesenta cuadras de esta capital, invita a Ud. al almuerzo que dedica a la prensa de la Capital de la República y de la Provincia el viernes 13 del corriente.

Siendo la fundación de esta villa un adelanto para el país y en particular para la Provincia de Buenos Aires, cree esta empresa que nadie mejor que usted como representante de la Prensa la visite antes de su inauguración y aprecie la idea que realizamos. Con este motivo saluda Ud con la consideración mas distinguida – Eugenio SICARDI – Emilio G. MORALES – Antonio LAMBERTI – Juan R. GONZALEZ – La Plata, abril 11 de 1888...”.

El 14 de abril, en La Prensa, Rubro: Noticias de La Plata, página 5 decía: ...”Villa Garibaldi – Ayer tuvo lugar en Villa Garibaldi el anunciado banquete a la prensa. Concurrieron representantes de la prensa local y los corresponsales de la prensa de Capital Federal.

A las 11 a.m. partían de la estación unos quince carruajes conduciendo muchas personas conocidas de esta ciudad, llegando a la improvisada villa a las 12 hs.

La Villa que no tiene mas de 45 días de existencia, es verdaderamente una creación yanquée. Hay allí una capilla de madera con dos torres, cuyas campanas se echaban al vuelo cuando la concurrencia llegaba, un teatro con su proscenio y correspondientes palcos, casa municipal, con local para la policía y demás autoridades, 5 almacenes, 2 barberías, 2 carnicerías, 1 imprenta, 1 hotel, 1 herrería, 1 corralón de madera, 1 chalet del señor MORALES, etc.

En el centro de la plaza, perfectamente enarenada se alza la estatua de Garibaldi, hecha por el Escultor Sr. GIOVANELLA, y frente a esta una linda fuente con sus correspondientes surtidores de agua y junto a las cadenas que rodean la plaza, mas de doce bancos.

El banquete era de cien cubiertos y fue servido por el “Hotel París”.

Los señores SICARDI y MORALES, atendieron perfectamente a los convidados y además de estos se veían a mas de cien obreros italianos en su mayor parte que vivaqueaban aparte y vivaban a la Villa y sus fundadores.

Mañana tienen lugar los remates de los terrenos de la villa y al efecto, de la Capital, vendrán trenes expresos hasta la Estación Garibaldi, doce cuadras de la plaza del pueblito...”

Pero sin dudas el hallazgo más curioso lo realiza el investigados e historiador platense Lic. César Luis Díaz, quien en sus apuntes sobre la historia de los medios gráficos argentinos expresa: “experimenté una vivificante sensación al encontrar El Garibaldino,  bisemanario bilingüe español e italiano que apareció el domingo 20 de febrero de 1888 al solo efecto de propagandizar la fundación de una villa veraniega que llevaría el nombre del héroe de dos mundos y que se emplazaría a una legua del boulevard de circunvalación de La Plata, ciudad habitada en su mayoría por italianos”

El Garibaldino tenía una tirada de 10.000 ejemplares, siendo un periódico de distribución gratuita cuyo principal impulsor fue el propio Emilio Morales Gauna. Algunas frases que podían leerse en las columnas de esta curiosa publicación, según el Lic. Díaz, son: “la novel capital bonaerense unirá su población con la de Villa Garibaldi y se verán entonces confundidos los soberbios palacios de la primera con los elegantes chalet de la segunda, como sucede ya con la Capital Federal y con Belgrano y Flores”... Sobre la publicidad del remate decía “este remate por su magnitud será el primero dado en La Plata. Pondremos trenes gratis en toda la provincia de Buenos Aires y en algunos puntos de la república como ser: Córdoba, Rosario y Tucumán; vapores de Montevideo en combinación con los trenes... No dudamos que tendremos más de 10000 personas el día de la inauguración de la Villa Garibaldi. Ese día serviremos una espléndida comida campestre. Además los restaurant, cafés y confitería de la Villa harán sus servicios gratis. En la plaza y avenidas serán colocadas diez bandas de música.”

En nuestra próxima entrega nos ocuparemos del “Gran Remate” por el cual nace Villa Garibaldi oficialmente.

(*) Fuentes consultadas: Investigación del Departamento de Investigación Histórica y Cartográfica de la Dirección de Geodesia del Ministerio de Obras y Servicios Públicos Provincia de Buenos Aires del año  1999, Revista Zona Sur editada por el Centro de Fomento Villa Garibaldi y apuntes del Lic. César Luis Díaz.


Villa Garibaldi (Parte III)

EL GRAN REMATE DEL 15 DE ABRIL

Por fin llegó el día deseado y nos remitiremos a las crónicas del 17 de abril de 1888, en La Prensa, página 5, Rubro Noticias de La Plata, “Villa Garibaldi”. “El domingo tomó el carácter de una verdadera fiesta el remate de terrenos en Villa Garibaldi. Mas de doscientos carruajes y treinta carros salieron de esta ciudad en procesión, atestados materialmente de gente. Se notaban muchas familias.

Los trenes que llegaron a la Villa derramaban sin cesar centenares de concurrentes, en su mayor parte italianos. Se calcula en mas de tres mil personas las que asistieron. Hubo fiesta en la iglesia, banquete para las familias en un hotel de la Villa y grandes masas de aire libre, con carne con cuero a discreción.

El martillero TALLAFERRO vendió mas de cuarenta manzanas de tierras, divididas en 24 lotes cada una, variando los precios de estos entre 60 y 130 pesos.

Muchos de los concurrentes de La Plata tuvieron que regresar a pié, pues los carruajes y demás vehículos no daban abasto.

Hubo algunos incidentes desagradables entre los concurrentes que abusaron de la bebida, que la policía y el personal de la “Cruz Roja” con gran trabajo pudieron arreglar. Hubo también un incidente entre un señor MARTINEZ y la policía a quién hizo armas: con ese motivo al conducírsele preso se trabaron en discusión el Sr. SICARDI, el Sr. UZAL y otros con un oficial de policía “cruzándose palabras hirientes que no tenían razón de ser”.

Cabe destacar que la colectividad italiana le entregó a SICARDI y Emilio MORALES GAUNA, una medalla de oro y brillantes al primero y un cronómetro de oro y brillantes al segundo, con grabado del héroe “de dos mundos” y una leyenda alusiva a la fundación de Villa Garibaldi.

También ese mismo día fue bendecida la capilla que se erigía a pocos metros del monumento a Garibaldi, actualmente desaparecida, y apadrinada por Gregorio TORRES y la señora Susana TORRES CASTEX parientes de MORALES GAUNA.

Además se mostró la construcción de madera que serviría como escuela elemental, que estaría a cargo de los docentes Enrique GANDOLFI y señora, teniendo como subpreceptor a R. MARINI, quienes se habían instalado para organizar las tareas y dar comienzo de inmediato a las clases desde hacía quince días.

Debido a la alta concurrencia de familias, el Hotel Muzzani, preparó una mesa de 150 cubiertos para las damas.

El aspecto de aquella inauguración lo recrea Carlos Morales, nieto del fundador de la villa en la revista Zona Sur: “Según los dichos de mi abuelo y algunas publicaciones de la época que conservo, estaba la plaza con el monumento y había una iglesia situada a unos cuarenta metros de la estatua, que si se busca con cuidado, aún pueden hallarse sus cimientos. Había también dos fuentes, algunas casas y hasta una delegación del municipio para que la gente se animara y fuera a comprar. En el remate se regalaban pañuelos de seda con el  mapa del loteo y según las crónicas de ese entonces, las campanas de la iglesia tocaban a vuelo y las casas de comercio estaban embanderadas y repletas de gente.”

Después de los festejos y comida, vino el remate, realizado por el martillero TALLAFERRO, ayudado por empleados de la “Cruz Roja”. Algunas informaciones periodísticas hablan de TAGLAFERRO y otras posteriores de Juan TELGEIRO, finalizando la subasta, diversiones y festín cerca de las 10 de la noche, donde los pocos carruajes llevan a SICARDI y compañía rumbo al Hotel París, donde la banda de música da los últimos toques del día.

LOS PRIMEROS COMPRADORES DE LOTES

Los lotes que fueron vendidos en el remate del 15 de abril, fueron inscriptos en el Registro de la Propiedad bajo el número Ins.:13677/ Serie A/ del año 1888, por el Escribano Agustín LOPEZ CAMELO el 18 de junio de dicho año, de acuerdo a la siguiente nómina extraída de la mencionada inscripción: Angel CASTALUPPI; Rafael GIACCIO; María Sofía GEORGE; Juan DEGIORGIS; Andrés PICARDO; Orcato VANIGLIO; Alfonso CORBANILE; Alejandro DE ROSSI; José DEANGELI; C. DELUCCA; Vicente RUNETTI; Fabián PANCOS; Gervasio G. CAIOLAS; Víctor VIGIANO; Francisco CARMELINO; Cornelio ALBISADE; Angel MATUSO; Domingo DUCLAZO; Antonio MOLINARI; Salvador DORINI; José CAPURRO; Juan BIOCHE; Nicolás FALCON; Fernando LADI; Miguel PESONA; Juan SCANDARA; Enrique CIAPPONI; Francisco LACCO; Natalio BERRETTA; Juan ORIOL; José MERFUCIO; Luis PANDALIUS; Martín MAGRO; Demetrio CANADELI; Juan SCHENONE; Antonio ZARILEY; Dante MORETTI; Carmelo RAFFO; Sebastián CALABRO; Luis R. COSTA; Luis CAGLIANI; Carmelo BOMBARA; Tomás CEPPI; Martín CASTELSTORFF; Manuel GOMEZ; Joaquín FIGUERA; Juan PALAMARA; Floro GERMANO; Juan LOPEZ TORRES; Antonio RICCIO; Antonio CANADEA; Francisco LICCE; Domingo ESCALIARINO; Enrique MASCHERPA; Clodomiro QUIROGA; Santiago BESTERO; Blas LASCAVA; Pascual CELVARO; Ursula GIANELLA de BACCHI; Pedro BUENAVENTURA; Lorenzo RAMO; Miguel CABRERA; Carlos MORETTI; Dadosia y José Dibonia PICHEDONA; Francisco MULTINI; Celestina BALESTIA; Gilberto MORI; Conte y Eugenio STAFFA; Liberado BARTOLOMEO; Antonio LAFRANCO; Miguel LODO; Catalina LAFRANCO; Manuel GIMÉNEZ; José LATTARZIO; Domingo SABELA; Angel CARATOLI; Francisco FRANCISCONI; Donato MARTORELLI; Angel LUDRINI; José MUCIO; Félix EVANGELISTA; Angel SMITCER; Juan CASAZZA; Pedro RICARDI; Torino CALEVARO; Juan BOCRO; Francisco BERROTARAS; Emilio MONDELLI; Francisco GANIZZO; Luis CALEONO; Lucas BONACICH; Jorge GABELIDO; Francisco GORGELIANO; Gerónimo SAUVANT; Joaquín MATTO; Francisco COZZETTI; Francisco BOURD; Pedro REQUENA; Pascual COLLETTI; Juan VATTUONE; José PIOMBINO; Carlos FERRARI; Carlos BALDI; Manuel DILANNIA; Carlos RODASI; Giuseppe DEGANO; Cayetano INGENIERO; Carmelo VESCUZO; Francisco, Angel y Constante MERONS; Victorio ROSSI; Federico SUAREZ; Pedro ROSSI; Miguel DENOVA; Rodolfo ASTOLFI; Germana PAYRAN de GARCIA; Juan BARBESTO; Generosa BARBESTO; Antonio RIELLA; Nicolás L. ROBBIO; Pedro FRAGIO; Vicente LAVANDEIRA; Arnaud HUSTAIX; Vicente GORIA; Marone SERAFINI; José BERMÚDEZ; Francisco BENVENUTO; Manuel CRESPO FERNÁNDEZ; Antonio NANO; Francisco SALERNICH; Juan DOEYE; Ramón MORCELLEDO; Domingo CAMESIA; Vicente CACABILLANO; Pascual COSMELLI; Juan PALAMARA; José MATERRAZZI; Antonio ESQUITINO; José ORLANDO; Pedro GANDIO; Francisco COZZETTI; Antonio LARROCCA; Bernardo MUNNO; Luigi SALERNO; Antonio GISCARDO; Angel RONCAGLIOLO; Domingo BIANCHI; Bruno BERLANDA; Maximiliano BERLANDA; Angel MEDONE; Pancracio y Salvador CARDILE; Carlos VERGANO; Luis ORIO; Luis SIROSI; Juan DENI; Julio TAMBORINO; Roque FALOTIZO; Francisco CIHUEN; Antonio FALOTIZO; Domingo TAMBURINI; Blas MAZZUCHELLI; Julio TAMBORINO; Domingo GROYA; Ciro PEPE; Andrés MOSQUERA; Giovanni MASCHIO; Giuseppe GAI.

EL REMATE DE 1889

Al igual que ocurrió con muchos loteos, al poco tiempo se organizó un segundo remate que contó con grandes anuncios y publicidad. A principios del año 1889, se anunciaba en el diario La Prensa un “colosal remate” de 200 manzanas y 30 chacras en Villa Garibaldi que haría efectivo el señor Antonio DELFINO, de la Casa de remates Delino y Cía, el día domingo 20 de enero, en los escritorios que poseía la firma en la calle 4 entre 47 y 48, a la una de la tarde, anunciando “una hipoteca de solo 250 pesos por cada manzana”, “Alerta especial para pobladores y horneros”, titulaba en grandes letras los impresos de remate. En letras mas chicas daba los siguientes detalles: ...”200 manzanas 200 y 30 chacras de 4, 6 y 8 (ilegible). Cada manzana la tercera parte de su valor. Atención especuladores, Horneros y agricultores. Base de la Hipoteca doscientos cincuenta (250) pesos moneda nacional. Es el gran pueblo de recreo Villa Garibaldi a cincuenta cuadras de la Ciudad de La Plata, para la formación de magníficas quintas con muy bajo desembolso. Se venderá por manzanas enteras. Donde hay ya (ilegible) se venderán en lotes, con infinidades de edificios y con una regular población. Verdaderamente el gran pueblo de recreo, preciosas quintas que tendrá La Plata.

Quien tenga algunos pesos disponibles para la compra comprará una chacra de 6 u 8 manzanas, lindando con el pueblo sobre el arroyo del Pescado.

Quien no comprara 4 manzanas con solo mil (1000) y pico de pesos para formar una quinta, en el pueblo mas...

A solo 10 cuadras de la ciudad la (ilegible) con ómnibus que hacen viajes todos los días, entre esta ciudad y la villa, con una concesión de tranways con la estación del Ferrocarril a la Magdalena a 10 cuadras”.

Si bien los loteos se concretaron, nunca pudo completarse el proyecto de ciudad soñado, ya que la crisis económica del año 1890 llevó a la quiebra a la sociedad fundadora y a muchos bancos. De esto nos ocuparemos en el próximo número.

(*) Fuentes consultadas: Investigación del Departamento de Investigación Histórica y Cartográfica de la Dirección de Geodesia del Ministerio de Obras y Servicios Públicos Provincia de Buenos Aires del año  1999, Revista Zona Sur editada por el Centro de Fomento Villa Garibaldi y apuntes del Lic. César Luis Díaz.


Villa Garibaldi (Ultima Parte)

LA CRISIS DEL 90 – EL DERRUMBE

En 1890 el país estaba en bancarrota y al borde de la cesación de pagos, la crisis repercutió violentamente en La Plata y nada pudieron hacer las medidas de austeridad del nuevo Gobernador Julio Costa.

La crisis que ya se vislumbraba en octubre de 1889, se produjo con la misma rapidez con que se había llegado a la opulencia.

Se había enajenado todo lo considerado superfluo: terrenos, palacios, mobiliarios, y llegó a hablarse de instalar la capital de la Provincia en otra parte.

El mensaje del Presidente Miguel JUÁREZ CELMAN, antes de su renuncia en 1890, plantea el origen de la crisis en la rapidez vertiginosa del proceso y la expansión excesiva del crédito y la especulación.

Carlos PELLEGRINI al analizar la crisis económica dice: “La especulación alcanza proporciones asombrosas y lleva a la bancarrota. Por causa del derrumbamiento económico se deprecian en un 200% el billete bancario y en un 150% los fondos públicos. Sufren pérdidas de capital los tenedores de títulos y acciones, los compradores de tierras y los capitalistas extranjeros...”.

Primero quiebra el Banco Hipotecario Provincial, después el Banco Provincia junto al Nacional, cerrando sus puertas el 7 de abril de 1891. Se vende el Ferrocarril del Oeste, cierran comercios e industrias. En La Plata, repercute en su vida de desarrollo, las obras se paralizan, se detiene el crecimiento de la población, mansiones desabitadas y remates de suntuosos mobiliarios.

En Villa Garibaldi, la mayoría de los compradores abandonan sus propiedades y también dejan de pagar al desaparecer la posibilidad de recuperar las inversiones realizadas. No solamente lo sufre Villa Garibaldi, sino también en menor medida dada la ubicación que tenían, otros fraccionamientos de la misma época que mencionamos anteriormente.

De más esta decir que “La Industrial”, “La Cruz Roja”, el “Banco Constructor”, “La Territorial”, tuvieron que desaparecer, en algunos casos sus integrantes se fueron del país, otros soportaron la humillación de la bancarrota y algún otro hasta llegó al suicidio para salvar el honor mancillado.

Desde ese entonces la Villa Garibaldi con el abandono de sus propietarios, soportó posesiones, ocupaciones legales y de hecho, algunas transferencias y en los últimos años nuevamente una inmobiliaria vende lotes en comodísimas cuotas.

EUGENIO SICARDI

Había nacido en la ciudad de Buenos Aires el 12 de enero de 1852 y era hijo del Comandante Eugenio SICARDI y de doña Secundina CURUCHET. El 21 de diciembre de 1875, el Poder Ejecutivo dicta un decreto nombrando los Jueces de Paz para la Capital Federal, siendo Eugenio SICARDI el elegido para la Parroquia de San Juan Evangelista.

Después de fundada la ciudad de La Plata fue elegido Diputado Provincial desde el 30 de abril de 1883 al 28 de abril de 1886 por la Sección Cuarta y desde el 28 de abril de 1894 al 29 de abril de 1895.

En el año 1884, integra la nómina de 137 accionistas, fundadores del Banco Constructor La Plata.

Fue miembro del Directorio del Banco de la Provincia de Buenos Aires y presidió la institución de La Plata desde el 13 de enero de 1886 al 12 de mayo de 1887.

Se había casado con Rosa MARANA y su fallecimiento se produjo en Buenos Aires el 10 de marzo de 1902. Como consecuencia de su muerte, se realiza una sucesión, la cual se halla registrada bajo el número 8453 del Archivo General de la Nación.

Cabe destacar que las actuaciones prosiguen y en 1903 Rosa Marano de SICARDI nombra a su hijo Miguel E. para que la represente en todo trámite referido a estos actuados, los cuales quedan “paralizados” en 1905.

Debemos decir que la “Sucesión Sicardi” inició en el año 1945 una posesión treintenaria de distintas fracciones en el Partido de La Plata, paraje Villa Garibaldi con una superficie de 470 hectáreas, ante el Juez, Dr. Andrés D’ONOFRIO, Juez en lo civil y comercial, Secretaría del Dr. Carlos ALCONADA ARAMBURU, con un plano acompañado levantado por el Ing. Civil Antonio FONDEVILA, realizado en base al del Agrimensor MONTEVERDE en 1888.

Como estaban comprometidos intereses fiscales, pues las calles no fueron escrituradas a favor del Estado, el Juez resolvió otorgar la prescripción por una superficie mucho menor que la solicitada, y que hoy es llamado “Barrio Parque Sicardi”.

LA CAPILLA SAN PEDRO

Después de la crisis del año 1890, la Capilla de madera de la fundación igual que otras construcciones desaparecieron, quedando como testigo solamente la Estatua de Garibaldi y algunos restos de las dos fuentes que adornaban el lugar.

Después de algunos años, los pocos pobladores que habían quedado gestionaron la cesión de los terrenos en que estaba la nueva iglesia.

Para tal fin consiguieron que Pedro FOGLIATTI (de allí se desprendería el nombre de San Pedro), cediera parte de sus terrenos donde estaba el templo de Villa Garibaldi, construido posiblemente en 1899 por medio de suscripciones a iniciativa de Monseñor RASORE.

Digamos que FOGLIATTI compra sus manzanas de tierra a Baltasar ANGAMIZZI el 4 de marzo de 1893 ante el Escribano Carlos E. FAJARDO, en la suma de mil quinientos cincuenta (1550) pesos moneda nacional, (inscripción Nº 4868 – Folio 323 vta/B/1893 – La Plata). ARGAMIZZI había obtenido los lotes por compra a Vicente CORBANI en el año 1892 (Inscrip. Nº 22046/B/1892 – La Plata).

A su vez CORBANI había comprado en el segundo remate realizado en Villa Garibaldi por Antonio DELFINO en el año 1889 ante el Escribano LOPEZ CAMELO (Inscrip. Nº 14833/A/1889)

El 22 de octubre de 1900 fue presentada en el Registro de la Propiedad la Inscripción por la que ante el Escribano Tomás B. PLATERO, el 16 de octubre de 1900, Pedro FOGLIATTI y Juana Perrazo de FOGLIATTI, donan a la Iglesia Católica Apostólica Romana representada por el Obispo de La Plata, Dr. Mariano Antonio ESPINOZA, una fracción de terreno en la cual está construido el templo de Villa Garibaldi, jurisdicción de La Plata, que es parte de la manzana número veintidós del plano respectivo, compuesta de diecisiete metros treinta y dos centímetros de frente al Sud Oeste por cuarenta y tres metros, treinta centímetros de fondo... (Inscrip. Nº 28673/A/1900 – La Plata).

Esta ubicación se corresponde con el loteo del plano del Agrimensor MONTEVERDE de 1888, en la manzana Nº 22, solar (al uso popular 23 y 658) esquinero que corresponde a las actuales calles 22 y 652.

La Capilla San Pedro es evidentemente de construcción de fines del siglo XIX, conjuga en su arquitectura a los estilos gótico y románico. En su frente tenía emplazada una pequeña verja que suplantó al alambrado que tenía en sus orígenes, y dos palmeras a los costados. Ocupa una superficie de 200 metros cuadrados con gruesas paredes y ventanas ojivales. Su interior es de aproximadamente 16 metros de fondo y conserva las primitivas baldosas francesas en blanco y negro y las cabriadas que fueron arregladas en varias oportunidades.

Soportó distintas reformas, siendo mejorada en sucesivos períodos, siendo declarada de “Interés Histórico Provincial” por Ley Nº 12206 del 5 de noviembre de 1998 y por Decreto Nº 4477.

Según M. SÁNCHEZ MARQUES en “Historia de la Arquidiócesis de La Plata”,  año 1978, pag. 194 “San Pedro” de Villa Garibaldi, inició su actividad a fines de siglo. Fue fundado por el Pbro. Julio RASORE quien en un terreno donado por el señor Pedro FOGLIATTI, bendijo la piedra fundamental el 29 de enero de 1889.

Monseñor Federico Julio RASORE fue primer sacerdote de la ciudad de La Plata, pues apenas fundada inició sus actividades en la Parroquia San Ponciano, que se estaba construyendo, dependiendo la Capilla San Pedro de ésta última cuando comenzó a funcionar.

LA VILLA HOY

Proyectada en 1888 como una ciudad que debía eclipsar a la mismísima Capital de la Provincia, Villa Garibaldi vio truncado sus sueños a solo dos años de su fundación con la crisis de 1890. Desde ese momento, el implacable paso del tiempo fue sepultando y destruyendo todo recuerdo de esa fastuosa fundación y el abandono y el olvido se apoderaron de la zona. Recién a mediados de la década de los ’70, con el loteo que se realiza sobre una porción de la antigua villa (Barrio Parque Sicardi) la zona comienza a crecer y reconstruirse. Esta zona rural es hoy uno de los pocos sitios que quedan en la Provincia de Buenos Aires y en el País, que no fue degradado por la contaminación y el arrollador avance del progreso. Mediante la Ley Provincial 12.247 se declaró a la cuenca del Arroyo El Pescado y su zona de influencia como “Paisaje Protegido de Interés Provincial”, habida cuenta que constituye el único curso de agua que escapa a la contaminación operada en el resto de los arroyos de la provincia.

Actualmente el trabajo de las instituciones y vecinos han refundado esta antigua localidad del sur del partido de La Plata, renovando de esta manera el sueño de sus fundadores.

(*) Fuentes consultadas: Investigación del Departamento de Investigación Histórica y Cartográfica de la Dirección de Geodesia del Ministerio de Obras y Servicios Públicos Provincia de Buenos Aires del año  1999 y  Revista Zona Sur editada por el Centro de Fomento Villa Garibaldi.

 
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